martes, 9 de septiembre de 2014

FALTA

Se ha muerto sin querer aquel verano,
aquella sinfonía de luciérnagas.
El jardín
y las lánguidas glicinas
son leyenda.
No van los pasos hacia la montaña
ni suena el clarinete en el crepúsculo.
Las cuentas de rocío
besan la piel amarga de la espera.
Pero no. Nada bulle en la tarde que agoniza
la utopía ha perdido la conciencia;
los ojos de los faros no registran
tan leves movimientos.
Y el sopor sólo aturde,
estrangula el oleaje.
Basta ya de insistir
basta de súplica.
No se puede.
No hay ganas.
No se puede.

CAEN LAS PALABRAS

G.C.

Mutilaron el día:
la nostalgia blasfema
 sobre la tarde que huye.
Río abajo se ahogan los adioses
entre humareda y vino.
No hay repaso,
la lección debe darse en carne viva.
Hace frío, no llueve,
está en suspenso la violencia.
Sopla un viento angular de otra galaxia
la ley de gravedad, en coma cuatro.
Una por una caen las palabras.
Se fue. Te fuiste.

Me quedé en la nada.

EL BESO DE LA OLA

He perdido tu beso en un recodo
y desde entonces, mi alma vaga en vano
mendiga de un amor que no regresa.
Con la mano en la llaga del poniente
es un volcán en erupción
tirita, se retuerce, se acuartela
noche tras noche en la cara oscura
de una luna famélica y hereje.
He buscado el perdón en los caminos
borracho errante como alud que huye
maldito sol de barro y de molienda
tajo que parte en dos la taciturna
noche de los vientos.
Con el pecado a cuestas
con la culpa
en alta mar
de par en par abierto:
el beso de la ola no es tu beso

pero sacia mi sed.

lunes, 8 de septiembre de 2014

ESCAPE



Voy a saltar
voy a pegar el salto.
Dejaré atrás el tiempo del rasguño
la soledad enlutada
y el lobo de la afrenta.
Me marcharé.
A otro país
a otro perfume
 a la otra orilla.
A la esquina del día en que te quise
a la aurora boreal de tu sonrisa
a la impostura de tu pelo al viento
a esa espiga de luz.
La lluvia despeina mis razones.
Ella es también una mujer
y sus recuerdos.


ROSTRO DE NIÑA

Y en el profundo lago de sus manos
todo mi ser se hundía.
Palabra por palabra
fue amasando mi hechura
y el silbido del pino en los suburbios
acunaba el desvelo.
Un dédalo incesante
un manantial de flores vespertinas:
ahora que la ventana está cerrada
se abre el cuaderno de par en par.
El rostro de esta niña
despedaza perdones a fogonazos lerdos
y la espada atraviesa
la página de la verdad.
Verdad herida
ráfaga del silencio
el amor es un lúgubre insecto
con alas abortadas.
El llanto baja desde la montaña
para que luzcan los geranios.

Nunca sabré por qué
ni sabré cuánto.

jueves, 7 de agosto de 2014

MATRIA


Perfil de mujer hacia el poniente,
trenzas de cordillera y de silencio,
océanos de luz en las caderas.
Y el gentío con hambre de justicia.
Te estás poniendo vieja,
Patria Matria.
Desterrada en tu propia sepultura,
adolorida.
Los pájaros helados de tus pies
no vuelan,
no gorjean.
Hacen nido en la nieve de la infamia.
Y los estúpidos inevitables te desprecian.
Veo tu vientre henchido de penuria,
tus ganas de llorar sobre el Atlántico.
Tu piel agradecida hecha un harapo;
tu pecado y tu fe en la misma lápida.
Lo que tenga que doler, que duela.
Olga Liliana Reinoso

martes, 15 de julio de 2014

LA OPORTUNA


Esta lluvia es la caricia sanadora
de una madre
para dejar correr el llanto
que nos quita el aguijón de adentro.
Nos lava las injurias
destiñe la injusticia
proclama la pureza.
Y nos despoja de pensamientos destructivos.
Esta lluvia nos desnuda
para purificar la piel

y nacer nuevos.