sábado, 12 de noviembre de 2011

CATARATAS DEL IGUAZÚ



Catarata de luz/qué maravilla/la tierra carmesí/la fauna y flora/con nuevo sol/al universo brillan./Argentina regala desde ahora/esta belleza que ya nadie ignora.

jueves, 10 de noviembre de 2011

LA GENTE SIEMPRE HABLA






Me gustó, porque nuestra "libre pensadora" dice verdades. La verdad es que si la gente se ocupara de su propia vida en lugar de joder tanto la ajena, estaríamos mejor.

No importa quién lo diga,es así.

martes, 8 de noviembre de 2011

ARMANDO TEJADA GÓMEZ


Historia de tu ausencia

Si ahora digo amor tal vez no diga
que la ausencia me mira del fondo de tus ojos,
que aquí estuvimos juntos, que fue hermoso
y que el sol conocía tu perfil de memoria.
Tal vez sea imposible que alguien sepa lo claro,
la luz que fue llevarte de la mano pequeña
como a un tallo mecido por un viento de música
hacia los territorios donde aguarda el silencio.

Y ya que estás distante,
qué pensarán los árboles
qué dirán las canciones,
cómo verá la noche mi soledad de río;
dónde pondrán su ronda los niños de la tarde,
adónde irán los pájaros sin tu risa y mi silbo
y la calle tan sola con sus puertas inútiles
y las sombras sin besos
y los perros perdidos;
ahora que la ausencia me interrumpe la boca,
ahora que me esperas tan allá de los niños.

Se nos ha muerto el año.
Yo le veo el invierno
hecho de un sólo frío,
de un solo tajo solo
a la mitad de agosto,
de una dura distancia...
larga, definitiva.
Porque de pronto sobran los barcos,
los andenes
y de pronto este rumbo ya no tiene sentido
como si nadie fuera hacia ninguna parte
o alguien hubiera muerto a mitad de camino.

Alguien.
Mi voz. Tu pelo. Las cosas que no dije.
La flor de tu vestido.
Se nos ha muerto el año donde dejé tu nombre
para que recobrara su condición de estío.

Ya no sé,
nunca entiendo estas precarias sílabas,
cosas que no recuerdo de pronto me dominan:
¿te dije que tenías la piel como de humo?
¿que de estarme en tus ojos me conozco el origen?
¿te he enseñado el misterio de los árboles solos?
¿sabes ya que tus manos son dos siestas dormidas?
No sé,
nunca recuerdo tanta distancia,
tanta canción que no he cantado
cuando anduvimos juntos.
Me dolería mucho no haberte dicho todo
lo que llevo en la boca casi como otra risa.

ARMANDO TEJADA GÓMEZ

FILOSOFÍA BARATA



Ella intuía que su problema consistía en no saber filosofía.
Pero por más que lo intentaba, las puertas del conocimiento se cerraban en sus narices. O quizás sería más explícito decir en su cerebro.
No obstante, en cada sueño el río cambiaba, nunca era el mismo.
Las flores corrían arrastradas por la corriente y algunas se enredaban en los árboles que jamás volvía a ver porque mutaban, como el agua.
Al despertar, su grito no era lo bastante vivo como para rescatar más o menos esa idea, eso, el devenir.
Se veía en la cueva, primitiva, con la conciencia a oscuras.
Destino ciego que mantenía cerrada la entrada de aire nuevo a sus pensamientos.
Es por eso que iba a morir, por no creer en la existencia inmortal de su alma.

BIENVENIDA



Ya está aquí. Llegó como dijeron, con todo el equipaje.
Y los cuartos se llenan de olores espectrales o lívidas sonrisas.
Las luces de la lámpara del comedor estrenan un traje adusto
las risas de la mesa se declaran en huelga
y hay marchas de silencio en frisos y ventanas.
Su mirada sin ojos hostiga el pensamiento
y un abanico en fuego quemazona las larvas.
Ella y la otra se mancomunaron. Encontraron la paz
o una manera casi gemela.
Los de afuera no entienden
pero la brújula señala un norte claro.
Se levantó el bastión. Llegó la hora de poner fin a toda esta masacre.
Ahora una calma extraña está vaciando la feria del dolor
y cesan los murmullos.
Ahora reina y gobierna un orden trastocado
enemigo de normas y de leyes.
Un orden singular, eufónico,elegido.

MISTERIO



Tiene hambre de matar
y es una santa.
Es la sordera atenta a los tumultos
Nunca dice que no
pero se niega
y anda requetemuerta
entre los vivos.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

YUGOS

I
Estoy muerto
parece un disparate
mi cintura es un espléndido lunar
ya no hay yugo ni Dios en mi cabeza
mi alma huele a llorar
no es emoción
es que ella no sucumbe y queda sola.

II
Tanta emoción
tanto disparate
el yugo que no cesa
la cabeza de Dios domina el alma
la cintura, el lunar
paisaje muerto
espléndido llorar que nos libera.
Huele a lluvia recién desparramada
no sucumbe el amor, germina vida.