domingo, 18 de abril de 2010

ICAS - POEMAS ILUSTRADOS


BICENTENARIO DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO

POEMAS ILUSTRADOS – Certamen pampeano de poesía y artes plásticas

BASES

1) La diputada Silvia Petitti (Bloque Radical Independiente) y el Instituto Católico de Acción Social (I.C.A.S) convocan al certamen pampeano de Poemas Ilustrados referido al Bicentenario de la Revolución de Mayo.
2) Podrán participar todos los escritores y artistas plásticos residentes en la provincia de La Pampa, mayores de 18 años.
3) Las obras deberán ser inéditas, originales, presentadas sobre soporte rígido (cartón, madera terciada, fibrofácil o similar con espesor no menor a 0,5 cm ni mayor de 1 cm., unido a bastidor tipo mural (medidas 30x40), con listones a los cuatro lados. Las obras deberán ser montadas sin vidrio y deberán estar acondicionadas para ser colgadas en una muestra.
4) El tema será referido al Bicentenario, tomando como variantes el 25 de mayo de 1810, la primera Junta, las personas que se destacaron en aquella ocasión y cualquier otro aspecto relacionado.
5) La imagen y el poema formarán una unidad. Tanto la impresión del texto como la creación de la imagen podrán realizarse con técnicas simples (dibujo, pintura) y mixtas (inclusión de fotografías, transfer, collage, imagen digital, etc).
6) Cada autor podrá presentar una sola obra.
7) Si una obra es de dos autores (ilustración/poema) en cada trabajo se firmará con los dos seudónimos (del escritor y el artista plástico) En sobre aparte, que se pegará en el reverso de la obra, irán los datos de los autores: Nombre y apellido, documento, edad, domicilio, teléfono, correo electrónico. En el anverso del sobre irá el nombre de la Obra y los seudónimos. También deberán presentar 4 (cuatro) copias del poema, nombre de la Obra y seudónimo.
8) Las obras serán recibidas en calle 11 bis Nº 625 (oeste) entre 112 y 114 hasta el día miércoles 30 de junio, en el horario de 16 a 19 horas.
9) El jurado estará compuesto por escritores y artistas plásticos de reconocida trayectoria y su fallo será inapelable.
10) Los premios serán los siguientes:
Primer premio adquisición: $ 1500
Segundo premio adquisición: $ 700
11) Se instituirá un Diploma a la Mejor Ilustración y un Diploma al mejor Poema, independientemente de las obras premiadas en su conjunto.
12) La sola lectura de estas bases presupone su absoluta aceptación.
13) Los premios serán entregados en lugar y fecha a confirmar.
14) La obras no premiadas podrán ser retiradas por sus autores luego de finalizada la muestra que durará una semana, a partir de la entrega de premios.
15) Cualquier situación no prevista en estas bases será resuelta por los organizadores.
Abril 2010

sábado, 10 de abril de 2010

Enviado por Cris Fernández










Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego”
Simone Seija Paseyro
Uruguaya – 45 años

Alguien me dijo que no es casual…que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.

Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.

Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.

Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un examen, o para cerrar una noche de cine. Las de “veníte el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.

El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.

Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.

Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.

Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.

Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.

Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.

Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.

Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.

Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.

Para todas las brasas de mi vida, las que arden desde hace tanto, y las que recién se suman al fogón.

miércoles, 7 de abril de 2010

LETRAS NUEVAS


http://www.letrasnuevas.com.ar/revistaliteraria01_archivos/006.htm


Publicaron "Segunda Fundación"

martes, 6 de abril de 2010

CALVARIO - SESENTA Y NUEVE BESOS


CALVARIO



Una palabra quiero, una solita,
para no condenarme en este infierno
de tu silencio sepulcral.
Me has crucificado peor que al Cristo
porque aquello tenía un razón de ser: la redención.
En cambio tu silencio es mi muerte
y no hay vida después.
Dime tu palabra de salvación,
devuélveme a la vida,
dame tu perdón
para resucitar de este dolor.

SESENTA Y NUEVE BESOS
Tu boca es una barca aventurera
que recorre mi cauce lentamente, rodea mis arrecifes
encalla en algún puerto subterráneo
zigzaguea en la costa
bebe mi agua de río torrentoso
y contempla el ocaso entre mis ojos.
Un pañuelo de seda sigue el vuelo
de un pájaro ilusorio
que se posa en la cima encrespada del placer.
Caen pétalos de hielo en la hondonada
derriten mi ya inútil resistencia
que se entrega, desborda y erupciona
al paso de tu boca-barca manos artesanas.
Sesenta y nueve besos de tu boca son el trofeo de esta travesía.

URBANAS EN RED







En la revista digital Urbanas en red, acaban de aparecer dos textos:

Ponencia: Misoginia y Literatura

Cuento: la casa de tejas rojas sin jacarandá en el patio (mi vecina)

http://www.urbanasenreddigital.com.ar

viernes, 2 de abril de 2010

2 de abril: Acto Veteranos de Malvinas



LA HERMANITA PERDIDA

De la mañana a la noche
de la noche a la mañana.
En grandes olas azules
y encajes de espumas blancas,
te va llegando el saludo
permanente de la patria.
Ay,hermanita perdida.
Hermanita: vuelve a casa.

Amarillentos papeles
te pintan con otra laya.
Pero son veinte millones
que te llamamos: hermana...
Sobre las aguas australes
planean gaviotas blancas.
Dura piedra enternecida
por la sagrada esperanza.
Ay, hermanita perdida.
Hermanita: vuelve a casa.

Malvinas, tierra cautiva
de un rubio tiempo pirata.
Patagonia te suspira.
Toda La Pampa te llama.
Seguirán las mil banderas
del mar, azules y blancas,
pero queremos ver una
sobre tus piedras clavada.
Para llenarte de criollos.
Para curtirte la cara
hasta que logres el gesto
tradicional de la Patria.

Atahualpa Yupanqui

Publicado en ARTESANÍAS LITERARIAS


viernes 2 de abril de 2010
OLGA LILIANA REINOSO







Diálogo Con Interferencias


Aral Tamízquez está ciego. Sólo tiene ojos para quien no lo merece. Aunque diga lo contrario, lo único que hace es pensar en ella.
- La odio. Es una mala, pésima mujer.
- Pero no es la única, muñeco de organdí, oso gigante y ternuroso que se adentra en mis silencios, cada vez más irredento.
- Me duele su portazo en todo el cuerpo. Su maldito recuerdo es una daga sumamente afilada que esculpe adioses de todos los colores en la yugular y el desconcierto.
- Y sin embargo te hizo bien, Aral cieguito. Estás más bello, menos tosco, mucho más comunicativo y sobre todo, nadísima soberbio. Antes, eras una montaña de Tilcara, lejana, inaccesible. Ahora, sos un arroyito del camino, sinuoso ante mis manos, con textura de aleteo. Tu giganticidad es una trampa para ineptos. A mí me causa miedo hasta mirarte por temor de que se resquebrajen tus cristales.
- Voy a matarla, tengo que matarla –decís meticulosamente la metáfora para engañar y resarcir tu herida narcisista.
- ¿Qué pasó? ¿Qué es lo que más te duele? ¿Su no estar o la mentira que fraguó para no irse jamás de tu memoria?
Y bueno, alguna vez hay que crecer, salir del útero definitivamente y echar a andar con la congoja en la garganta, menuda bufanda que escarcha hasta los huesos. A golpes se hacen los hombres, decía mi abuela. Y de eso se trata, finalmente. De que el dolor sirva para algo, sino es una basura.
- Las mujeres siempre son, las que matan la ilusión.
- Tango de mierda. ¿Cuándo se decidirán las mujeres a escribir el otro tango? O seguiremos con esa vocación de carmelitas descalzas asumiendo que nacimos para sufrir y para callar. Y encima, que nos endilguen que matamos la ilusión.
Es que nunca vas a aceptar, Aral de mi vida, que la mina se debe haber hartado de tus olvidos, de tus desatenciones, de que no pronunciaras un tequiero porque está claro que te quiero y para qué lo voy a decir. Ustedes, muchachitos, dan muchas cosas por sentado. Y, para nosotras, la cosa nunca se termina. Queremos vino y rosas hasta el fin de los días.
Queremos –guardá bien el secreto- reinventar el amor todos los días: regalos y sorpresas y arrumacos, aunque pasen los años. Seguro que la mina se aburrió y se fue. Y vos, con expresión boquiabierta en signo de pregunta oteás el horizonte sin intuir el por qué.
Y además de olvidarte el cumpleaños, ¿te dabas vuelta en la cama y te quedabas dormido? Error grave, papacito. Eso, a una mujer, la hace sentir usada. No importa que la libreta matrimonial duerma la siesta en el cajón de la mesita de luz. El abrazo alargador vale más que el orgasmo. O empatan 10 a 10.
Lo cierto es que no puedo con mi genio y en vez de contribuir a la diatriba para sumar porotos la estoy reivindicando. Es que no voy a engañarte, soy como soy y las cosas deben ser claras desde el principio. Acordate de Tagore: si de noche lloras por el sol no verás las estrellas. Ella habrá sido tu sol pero se te hizo la noche y acá en la tierra como en el cielo, hay estrellas. Miralas, mirame. Tengo ganas de estrellarte conmigo, bravucón de telenovelas, pirata de mares desaparecidos, tótem de mis rituales pensamenteros, amapola que me alucina, manos que me pulsan como una guitarra.
- Mi vida es un infierno, un verdadero caos, he perdido la brújula.
- La vida, gil de cuarta, son las pequeñas cosas que nos pasan mientras buscamos, distraídos, los grandes aconteceres.
Yo estoy aquí, requetecerca y desiderativa, agua de manantial para tu boca que tiene sed y no lo sabe. Bastón blanco para tus inseguros pies de ciego que no ve lo que debe. No pierdas más el tiempo en añoranzas.
No sea cosa que yo también pegue un portazo.