viernes, 8 de julio de 2011

DISTORSIÓN

Esta mañana
Una alegría
La despertó
Riendo a carcajadas.
Tuvo un presentimiento
Un sentimiento de granizo
Un ahogo falaz
Una sospecha.
Alguien, desde algún sitio
Le escribía señales
Tatuajes en el vientre
Mensajes subrepticios
Como el estigma
Del colegio de monjas.
Todo placer se paga
A cada sonreír le llega un llanto.
Y tuvo tanto miedo
Sintió el espanto atroz de estar
Tan calma
Tan abrazada
A esa felicidad sin ornamentos
Artesanal
Vestida de entrecasa.
Sintió terror.
El pasado es un cuervo
Que siempre acecha la vida.
Y así, mientras el sol resplandecía
Y un invierno amarillo
La invitaba a cantar
Loas al fuego
Ella empezó a llover lánguidamente
Hizo barquitos de papel con su tristeza
Guardada en la cartera
Por las dudas
Y navegó en un mar desventajoso
Luchando con piratas y fantasmas.
Supo que era una trampa
Que nuevamente el búho de la distorsión
La picoteaba.
Pero no pudo sostener la mole
Que cayó desde ningún lugar
Hasta sus hombros
Y agonizó ignorante
Sin atreverse a ver
Con qué descaro
Esa alegría fraudulenta
Se burlaba.

miércoles, 6 de julio de 2011

VUELO

VUELO


La vida pasa.
La vida es corta.
Sólo me importa
que me acaricies.
No desperdicies
de tu mirada
la bocanada
de la ternura.
Si en la premura
de un espejismo
no sos vos mismo
nada te queda.
Yo, mientras pueda,
daré hasta el alma
por ser la calma
de tu desvelo.
Seguime el vuelo
gorrión amado
por el costado
de la osadía.
Que se va el día
como un secreto.
Aceptá el reto:
seguime el vuelo.

TRATA DE PERSONAS













MIéRCOLES 06/07/2011
Trata de Personas: la Presidenta firmó un decreto que prohíbe los avisos que promuevan la oferta sexual

(Télam).- Cristina Fernández afirmó que con la ley contra la trata de personas, Argentina ha "dado un gigantesco paso en la lucha" contra ese flagelo, al firmar un decreto complementario a esa ley con el cual se ilegalizan los avisos de oferta de sexo pago a través de la prensa escrita, al que calificó como "una forma de profunda discriminación contra la mujer en general".

La presidenta destacó que en los últimos tres años el Estado rescató “2.221 personas, de las cuales 1.044 fueron en los últimos cinco meses”.

Además, dijo que también se dio “un gigantesco paso contra la doble moral e hipocresía sobre esta cuestión que debe afligir a toda la sociedad”.

“No se puede en las primeras páginas de los periódicos exigir lucha contra la trata, y luego (tener) páginas comerciales donde se vehiculiza la más formidable y vergonzante no sólo trato sino humillación a la condición femenina”, remarcó.

Cristina cuestionó la manera en “cómo se aborda en informes periodísticos el problema de la trata de personas, y luego en esos mismos diarios y rubro 59 está la oferta sexual que les deja pingües ganancias a las empresas periodísticas”.

Desde el Salón de las Mujeres Argentinas de la Casa Rosada, la Presidenta informó que su decreto “prohíbe la publicación de oferta sexual y crea una oficina de monitoreo del tema en el Ministerio de Justicia, para que conjuntamente con el Consejo Nacional de la Mujer y otros organismos puedan articular una eficaz tarea”.

“Creo que esta es una de las tantas discriminaciones contra la mujer, pero tal vez sea la más humillante. (...) Y esta es una condena a los medios que explotan esto a través de la propagandización. Jamás vamos a condenar a ninguna mujer”, enfatizó.

La Presidenta opinó que las mujeres son “siempre discriminadas” y se refirió al tratamiento de los medios sobre su persona: “Yo he pasado de ser títere del doble comando a una deprimida crónica, y ahora soy una autoritaria rebanadora de cabezas de utópicos candidatos, todo en el curso de unos meses”.

“Nunca entendieron lo que fue mi relación con él (en alusión al ex presidente Néstor Kirchner). Nunca entendieron la tristeza y el dolor de perder a una de las tres personas que más he querido en mi vida, y tampoco tal vez entiendan que tenemos también la suficiente fortaleza como mujeres para hacernos cargo de las tareas que nos tocan en el momento que nos tocan”, añadió.

Al concluir, ratificó “el compromiso de la Argentina con todo y a fondo” contra la trata de personas, y dijo que “esa voluntad es porque hace a la condición humana y lo vemos como un derecho humano imprescriptible”.

El decreto firmado ayer por la Presidenta es el 936 y complementa el marco legal creado por la ley 26.364 sancionada en abril de 2008 que busca la prevención y sanción de la trata de personas.

domingo, 3 de julio de 2011

DESASOSIEGO








Hay una vida honda
un silencio especial
en esta noche de veinticuatro horas.
Vuela una paloma ciega
rozando imperceptibles sombras.
Se oye un grito, el primero.
Después, secuestran las palabras.

martes, 28 de junio de 2011

DÍA DEL ÁRBOL








































































ÁRBOLES DE CIUDAD
Vuestro tronco era esbelto y verdecía,
sorbiendo soles allá en el cerro alto:
os arrancaron del paisaje un día,
para dar sombras sobre el negro asfalto.

Estáis aquí, anclados en la acera,
para manchar de verde el gris urbano;
se alarga en vano vuestra larga hilera
por ver el monte en el azul lejano.

¿Qué cruda mano os puso en estas calles
sin secreto, de ruido atormentadas?
¿Por qué os hurtaron a los hondos valles
llenos de dulces tardes sosegadas?

La tórtola no vierte sus arrullos,
árboles de ciudad, en vuestras ramas;
ni escucha vuestra copa los murmullos
que el viento dice al bosque y las retamas.



Como a niños de hospicio, uniformados,
la simetría vuestro tallo muerde,
¡Árboles de ciudad, civilizados,
sucia de grises vuestra capa verde!

Yo estoy como vosotros, prisionero,
hambriento de altos cielos y paisajes;
soñando siempre estoy con un sendero
que haga eterna mi sed honda de viajes.

ALFONSO ALBALÁ

POEMA DEL ÁRBOL

Árbol, buen árbol, que tras la borrasca
te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento…

Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.

Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.

Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.

Y así también un día,
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.

No; tu augurio risueño,
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.

Y, en cordial semejanza,
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde…

Antonio Machado



Árbol hermano, que clavado
por garfios pardos en el suelo,
la clara frente has elevado
en una intensa sed de cielo;

hazme piadoso hacia la escoria
de cuyos limos me mantengo,
sin que se duerma la memoria
del país azul de donde vengo.

Árbol que anuncias al viandante
la suavidad de tu presencia
con tu amplia sombra refrescante
y con el nimbo de tu esencia:

haz que revele mi presencia,
en las praderas de la vida,
mi suave y cálida influencia
de criatura bendecida.

Árbol diez veces productor:
el de la poma sonrosada,
el del madero constructor,
el de la brisa perfumada,
el del follaje amparador;

el de las gomas suavizantes
y las resinas milagrosas,
pleno de brazos agobiantes
y de gargantas melodiosas:

hazme en el dar un opulento
¡para igualarte en lo fecundo,
el corazón y el pensamiento
se me hagan vastos como el mundo!

Y todas las actividades
no lleguen nunca a fatigarme:
¡las magnas prodigalidades
salgan de mí sin agotarme!

Árbol donde es tan sosegada
la pulsación del existir,
y ves mis fuerzas la agitada
fiebre del mundo consumir:

hazme sereno, hazme sereno,
de la viril serenidad
que dio a los mármoles helenos
su soplo de divinidad.

Árbol que no eres otra cosa
que dulce entraña de mujer,
pues cada rama mece airosa
en cada leve nido un ser:

dame un follaje vasto y denso,
tanto como han de precisar
los que en el bosque humano, inmenso,
rama no hallaron para hogar.

Árbol que donde quiera aliente
tu cuerpo lleno de vigor,
levantarás eternamente
el mismo gesto amparador:

haz que a través de todo estado
?niñez, vejez, placer, dolor?
levante mi alma un invariado
y universal gesto de amor!


GABRIELA MISTRAL

Poema Como Árboles de Mario Benedetti



Quién hubiera dicho
que estos poemas de otros
iban a ser míos

después de todo hay hombres que no fui
y sin embargo quise ser
sino por una vida
al menos por un rato
o por un parpadeo

en cambio hay hombres que fui
y ya no soy ni puedo ser
y esto no siempre es un avance
a veces es una tristeza

hay deseos profundos y nonatos
que prolongué como coordenadas
hay fantasías que me prometí
y desgraciadamente no he cumplido
y otras que me cumplí sin prometérmelas

hay rostros de verdad
que alumbraron mis fábulas
rostros que no vi más pero siguieron
vigilándome desde
la letra en que los puse

hay fantasmas de carne
otros de hueso
también los hay de lumbre y corazón
o sea cuerpos en pena almas en júbilo
que vi o toqué o simplemente puse
a secar
a vivir
a gozar
a morirse

pero además está lo que advertí de lejos
yo también escuché una paloma
que era de otros diluvios
yo también destrocé un paraíso
que era de otras infancias
yo también gemí un sueño
que era de otros amores

así pues
desde este misterioso confín de la existencia
los otros me ampararon como árboles
con nidos o sin nidos
poco importa
no me dieron envidia sino frutos
esos otros están
aquí
sus poemas
son mentiras de a puño
son verdades piadosas
están aquí
rodeándome
juzgándome
con las pobres palabras que les di

hombres que miran tierra y cielo
y a través de la niebla
o sin sus anteojos
también a mí me miran
con la pobre mirada que les di
son otros que están fuera de mi reino
claro
pero además
estoy en ellos

a veces tienen lo que nunca tuve
a veces aman lo que quise amar
a veces odian lo que estoy odiando
de pronto me parecen lejanos
tan remotos
que me dan vértigo y melancolía
y los veo minados por un duelo sin llanto

y otras veces en cambio
los presiento tan cerca
que miro por sus ojos
y toco por sus manos
y cuando odian me agrego a su rencor
y cuando aman me arrimo a su alegría

quién hubiera dicho
que estos poemas míos
iban a ser
de otros.

BERTOLD BRECHT


Bertolt Brecht



A los hombres futuros



I



Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.

Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisa

revela insensibilidad. El que ríe

es que no ha oído aún la noticia terrible,

aún no le ha llegado.



¡Qué tiempos éstos en que

hablar sobre árboles es casi un crimen

porque supone callar sobre tantas alevosías!

Ese hombre que va tranquilamente por la calle

¿lo encontrarán sus amigos

cuando lo necesiten?



Es cierto que aún me gano la vida

Pero, creedme. es pura casualidad. Nada

de lo que hago me da derecho a hartarme.

Por casualidad me he librado. (Si mi suerte acabara,

[estaría perdido).

Me dicen: «¡Come y bebe! ¡Goza de lo que tienes!»

Pero ¿cómo puedo comer y beber

si al hambriento le quito lo que como

y mi vaso de agua le hace falta al sediento?

Y, sin embargo, como y bebo.





Me gustaría ser sabio también.

Los viejos libros explican la sabiduría:

apartarse de las luchas del mundo y transcurrir

sin inquietudes nuestro breve tiempo.

Librarse de la violencia.

dar bien por mal,

no satisfacer los deseos y hasta

olvidarlos: tal es la sabiduría.

Pero yo no puedo hacer nada de esto:

verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.



II





Llegué a las ciudades en tiempos del desorden,

cuando el hambre reinaba.

Me mezclé entre los hombres en tiempos de rebeldía

y me rebelé con ellos.

Así pasé el tiempo

que me fue concedido en la tierra.

Mi pan lo comí entre batalla y batalla.

Entre los asesinos dormí.

Hice el amor sin prestarle atención

y contemplé la naturaleza con impaciencia.

Así pasé el tiempo

que me fue concedido en la tierra.





En mis tiempos, las calles desembocaban en pantanos.

La palabra me traicionaba al verdugo.

Poco podía yo. Y los poderosos

se sentían más tranquilos, sin mí. Lo sabía.

Así pasé el tiempo

que me fue concedido en la tierra.





Escasas eran las fuerzas. La meta

estaba muy lejos aún.

Ya se podía ver claramente, aunque para mí

fuera casi inalcanzable.

Así pasé el tiempo

que me fue concedido en la tierra.



III





Vosotros, que surgiréis del marasmo

en el que nosotros nos hemos hundido,

cuando habléis de nuestras debilidades,

pensad también en los tiempos sombríos

de los que os habéis escapado.





Cambiábamos de país como de zapatos

a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos

donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella.

Y, sin embargo, sabíamos

que también el odio contra la bajeza

desfigura la cara.

También la ira contra la injusticia

pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros,

que queríamos preparar el camino para la amabilidad

no pudimos ser amables.

Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos

en que el hombre sea amigo del hombre,

pensad en nosotros

con indulgencia. “