sábado, 19 de febrero de 2011

ODIO LOS SÁBADOS

Por Juan Bautista Duizeide
Llega al bar quince minutos antes de las ocho. Como si debiera tomar una guardia de navegación a la sombra de algún capitán implacable de los que frecuentó cuando sobraban barcos para alejarse del hastío. El bar le parece horrendo y la canción que emiten parlantes ocultos entre plantas artificiales logra empeorarlo. No son demasiado diferentes los demás bares que se apiñan por esas cuatro o cinco manzanas. Y elija el que elija ella siempre lo encuentra. Es parte del juego.

El ya está bastante aguerrido. Ahora le basta un golpe de vista para decidir, entre los pocos lugares desocupados, dónde ubicarse al acecho. El vecino de mesa, a su espalda, es muy corpulento, casi gordo. Embutido en una chomba color rosa que no debe ser barata, parece un rugbier retirado hace poco, un forward. Su perfume apesta. Es común encontrar ejemplares así en esos bares donde una Guiness sale más cara que en Dublín y encima la sirven aguada.

Se quita el gabán oscuro y lo deja sobre un costado de la mesa, de modo que permanezca libre una de las tres sillas. Nunca se sabe, puede llegar a necesitarla. Cuando la mesera intenta acercarse con la carta, la intercepta el grandote sentado atrás y le dice ¿para mí no hay nada? Sin darse vuelta, él mira de reojo lo que pasa: el tipo la toma de un brazo, tironea y la atrae hacia él. Poco falta para que la haga trastabillar y caer encima de sus piernas.

La mesera logra zafar del forward y se le acerca. Espero a alguien, pedimos juntos después, le propone él. La mesera acepta, le sonríe y lo deja solo. El forward no para de hablar por su teléfono portátil. Intenta vender un auto. Puesto a nuevo, dice. Todos los papeles, dice. Con este caño te cansás de levantar, asegura. No terminó de hablar cuando se le acerca un conocido o amigo o socio, pocos años más joven y los suficientes kilos más delgado como para aspirar a wing del mismo equipo. Sin apartar el teléfono de su oreja derecha, el forward se para y ofrece la mejilla izquierda para que el recién llegado le estampe un beso, muy suave pero exageradamente ruidoso. Luego los dos se sientan y ahora es el otro quien atiende una llamada por su teléfono portátil mientras el forward lo acosa: ¿una minita?, ¿una minita?, ¿una minita? Dale contá, boludo.

Después de guardarse el teléfono en el bolsillo de su campera, con una lentitud que parece cargada de intención, como quien de la nada intenta crear interés, el wing aclara: No, qué minita, la puta que los parió. Un quilombo con mi viejo, le quieren hacer juicio político los zurdos.

Hay que retorcerles el cogote, sentencia el forward. Ahora grita como para que no puedan evitar oírlo en cada uno de los bares de esa esquina, en cada una de las mesas donde los parroquianos se emborrachan para mejor resignarse a las repeticiones de cada sábado, en los baños donde toman la cocaína necesaria para contrarrestar los efectos del alcohol que toman para contrarrestar los efectos de la cocaína, en los depósitos donde los encargados de confianza del dueño ejercen el derecho de pernada sobre las meseras novicias. El wing hace que sí que sí con la cabeza y se regodea: uno por uno hay que reventarlos. A todos. El forward redobla la apuesta: trescientos mil por lo menos, hay que limpiar trescientos mil para que funcione este país. Negros de mierda, concluye el wing. Negros de mierda, asiente el forward bajando la voz y termina su homilía con un bufido.

Ya no aguanta las obviedades furiosas de sus dos vecinos cuando al fin la ve aparecer. Ella lo reconoce enseguida al otro lado de ese ventanal que da a una lenta caravana de autos. Se queda un momento quieta mirándolo. Sus ojos son como el Río de la Plata al amanecer, marrones claros, un poco turbios, pero con celajes. Sus ojos se ríen por adelantado.

Nomás entra ella al bar, todos y todas giran sus cabezas para mirarla. Ella camina con pasos decididos y amplios, hamacando muy levemente las caderas. Su larguísimo sacón azul oscuro, casi negro, vuela hacia atrás con el avance como la capa de una princesa, de una capitana pirata, de una bruja camino al aquelarre. Deja ver una remera gris con algunos agujeros, a través de ella se nota bien que debajo no lleva corpiño, y pantalones beige de trabajo ceñidos a sus muslos. Cada tacazo de sus borceguíes raja como una salva de cañón el silencio que ganó el bar. Su andar es un viento al crepúsculo, su pelo una bandera de fuego.

El se para a recibirla. Ella se le acerca, lo toma de los hombros con sus manos muy blancas y pecosas, le palpa los huesos, se pone en puntas de pie, le apoya las tetas en el pecho, suspira sin medida ni recato, estrecha su vientre contra el de él y se frota sin disimulo mientras lo besa. El no puede evitar que su cuerpo se descontrole y le corresponda de inmediato a esos pezones que se endurecen con el contacto. Pero no se entusiasma con la lengua que se remueve como una serpiente prisionera en su boca. Sabe que actúa más para el escándalo y la avidez de los otros que para su placer. Al menos por ahora.

Qué tal, le pregunta ella, como cada sábado en lo que va de este invierno, y se sienta en la silla que él corrió con un gesto mínimo pero preciso. Muy bien, le contesta él. Aunque no sea del todo cierto, es un poco menos falso ahora que están juntos. El bar sigue en silencio, en suspenso. Después de una pausa, él agrega, en voz no tan alta pero muy clara: lástima tener que aguantar las idioteces que decía un gordo pelotudo y cagón.

Se callan los dos. Como todo el bar. Ella respira con agitación, sus ojos son un agua brumosa donde la mirada de él flota a la espera de una señal.

La señal llega. Antes que la voz del enemigo la señal llega y cuando él se para el enemigo no logró acercarse un centímetro. Avanza el enemigo pero él ya toma posición, las piernas un poco más abiertas que el ancho de su espalda, levemente agazapado, tenso.

Ella también se para, de modo tan brusco se para que la silla que ocupaba cae hacia atrás y hace un ruido de travesura, de juguete roto.

Pelotudo puedo ser, propone el forward y no hay manera de que no lo escuche todo el bar. Pero cagón nunca, se jacta mientras se le viene al humo, embistiendo con la testuz gacha.

El manotea una botella de la mesa de al lado, lleva su brazo derecho hacia atrás para tomar impulso y luego lo lanza con toda su fuerza hacia adelante. Va directo a la cabeza del forward, que por reflejo se agacha todavía más y se cubre con las manos. Entonces él, en lugar de dar el botellazo, aprovecha y lo patea en la entrepierna. Con tanta fuerza lo patea, con tantas ganas lo patea, con tanto asco lo patea, que el forward se dobla y sus manos bajan hasta esos nudos de puro dolor como si fueran campos magnéticos a cuya atracción no pudieran negarse. Ahora sí, le parte la botella en la cabeza y el forward se derrumba. Es una secuencia probada en cientos de puertos por todo el planeta: amago de botellazo, patada, botellazo. Siempre funciona. Se la enseñó nada menos que el mismísimo capitán Gonzaga, el peor de todos los déspotas con los que navegó, aunque es cierto que tenía estilo, y eso lo salvaba en una época de conformistas. Personalmente, Gonzaga se ocupaba de instruir y entrenar a sus tripulantes para que supieran aguantarse cualquier cosa en lugares difíciles, así como se ocupaba de enseñarles a usar las balsas y los botes por si alguna vez llegaban a naufragar. Aunque la carga y la descarga eran cada vez más rápidas y por lo tanto ya no permanecían demasiado tiempo en ningún muelle, Gonzaga no abandonaba esa costumbre, fuera por inercia o por nostalgia de las juergas y las grescas de otros tiempos. Alumno aplicado, él nunca olvidó la lección: amago de botellazo, patada, botellazo. Pero ahora lanza una patada más, por prudencia, y la puntera de su borceguí contra la frente del forward arranca un sonido breve, ahogado.

Ella respira cada vez más con mayor agitación. Tiene la punta de los dedos de la mano derecha en la boca. Atrapada en su entrepierna tiembla su mano izquierda. Sus ojos brillan con humedad de tormenta.

Al wing, testigo incómodo de esos segundos en los que el mundo pareció volverse loco, no le quedan más opciones que el combate o la huida. Quizá no sea tan inteligente ni tan valeroso como para huir. Con menos elegancia aún que el otro, se le viene. Contra él no hace falta ningún truco. Choque inelástico de dos cuerpos sólidos, según le enseñaron, hace tanto, en el gabinete de física de la Escuela de Náutica. Es científico: toma la silla, la enarbola, con limpieza la impulsa como si fuera un arponero tras la enésima ballena de su vida y la base de la silla se parte contra la cabeza del flaco. Y el flaco se cae. Lentamente se cae, tan lentamente que llega a verle, cosido de manera muy prolija a la campera, el escudo del colegio católico más caro de la ciudad, donde suelen estudiar los hijos de los matasanos podridos en dinero gracias a abortos clandestinos junto a los hijos de los abogados más tramposos y los hijos de los políticos más corrompidos. Cae como cae una bolsa de basura de un camión sobrecargado, pero por prudencia le patea con fuerza la frente. Y vuelve a patearlo ya por vicio, porque de su nariz brota bastante sangre, aunque menos de la que le corre por la cabeza, maltrecha como un tomate abandonado después de la feria. A su lado, el forward lloriquea agarrándose los huevos con la mano derecha y la frente con la mano izquierda. Entre sus dedos también corre la sangre. Donde antes hubo silencio se multiplican los gritos. Todos y todas piden auxilio, claman por la policía, por la policía, por la policía. Tanto a él como a ella les molestan las voces de mujer agudas, ya lo conversaron, no hay caso con esos timbres. Razón suficiente para irse de inmediato.

El recoge su gabán de encima de la mesa con la mano izquierda. Sin apuro. Empujándola apenas con su mano derecha la impulsa hacia la salida a ella, que entretanto ya dejó sobre la mesa una pila de billetes por más que no hayan consumido nada. Se disponen a ganar el aire de la calle. Saben que una buena retirada es una de las maniobras más difíciles. Pero eso no puede ser jamás excusa para resignar la forma. El encargado de seguridad del bar trata de cubrir la puerta para cerrarles el paso hasta que la ley se haga presente. Lo más seguro es que el pobre nunca haya peleado, en un puerto muy lejos de casa, contra una tripulación entera de filipinos alimentados a arroz partido y perros rabiosos, ni tampoco haya remado horas y horas bajo un sol como un huracán de fuego hasta no saber en qué se convirtieron los brazos. Tampoco él lo ha hecho, tuvo que conformarse con lo que le contaron, durante guardias o maniobras interminables, tipos que sí vivieron la época dorada. Pero no le da tiempo al de seguridad para que sospeche ese hueco lamentable en su educación, le calza un gancho en la quijada con el puño diestro y ve cómo se abate sobre sí mismo: parece que las piernas se le hubieran derretido, que los ojos se le hubieran congelado, que el cuello no pudiera sostener más su cabeza. Luego lo mira ahí tirado y lo corre con un pie. Al fin y al cabo, y pese a todo, es un trabajador, un trabajador como él por más que haga meses que no consigue un barco, así que lo exime de la patada final. Luego se pone el gabán, abre la puerta, se hace a un lado y la deja salir a ella. Sin apuro, como un caballero del mar demorado en esto que los rutinarios y los irreflexivos llaman tierra firme. Alcanza a distinguir la expresión de miedo del cajero, los gestos de los clientes que por una vez abandonan su compostura y su seguridad sobreactuadas; le parece detectar la leve sonrisa de una mesera. Ya nadie pide por la policía. Ya nadie dice nada. En alguna parte suena una melodía que la situación vuelve absurda, es un teléfono portátil y al parecer su dueño no se anima a contestar. Al irse los despide el lloriqueo del forward.

A pasos largos y rápidos, pero sin llegar al trote, para que la retirada no se parezca a una fuga, van hasta el Bentley rojo y negro. Ella siempre lo estaciona por la misma cuadra y después sale a buscarlo a él de bar en bar. Ahora la calle es un torrente desbocado de autos que pasan y vuelven a pasar, muchos andan con las ventanillas bajas y las radios o los estéreos a un volumen que duele. La ciudad entera es un solo grito de miedo al silencio. Ella va a los saltos, lo besa en el cuello, en las orejas, le mordisquea el lóbulo y lo vuelve a besar, lo besa en la mandíbula, lo besa en la nuca, le hace cosquillas con la punta de la lengua, lo hace estremecer con su aliento cálido y ansioso.

Suben al Bentley, enseguida ella lo pone en marcha y arranca. Con unos pocos golpes de volante sortea las calles más congestionadas ganándose bocinazos, insultos y piropos subidos de tono. Maneja con la mano izquierda, con la derecha le abre la bragueta. El, tumbado sobre el asiento, con las piernas estiradas todo lo posible, con la cabeza echada hacia atrás, con los ojos entornados, la deja hacer. Muy de vez en cuando arquea el cuerpo como un caballo desacostumbrado a que lo toquen. Ella lo acaricia, lo incita, lo sacude, lo aprieta ahí hasta hacerle doler. Entrecortada la respiración, gime, se ríe, llora, canta, pasa dos, tres semáforos en rojo, dobla las esquinas haciendo chirriar las gomas. Se van alejando de la zona a la moda, se van alejando del centro de la ciudad. La Catedral, la Casa de Gobierno, la Legislatura, la Municipalidad corren y corren hacia atrás. Desembocan en una calle ancha y vacía y ella acelera. El velocímetro marca 100 kilómetros por hora, 120, 140, 150. Ella no escapa de nadie, sólo trata de alcanzarse.

El ya casi no aguanta cuando ella detiene el Bentley en un rincón oscuro del bosque, bajo eucaliptos inmensos, y comienza a arrancarle la ropa al mismo tiempo que se va arrancando la suya, se le monta, sube, baja, sube, baja, lo besa en la boca metiéndole muy hondo la lengua, lo besa en el cuello, lo besa en el hueco bajo el cuello, le acaricia los hombros y sube y baja y sube y baja, cada vez más, más, más rápido, haciendo que el auto se mueva como uno de aquellos pesqueros en el banco Burdwood, hasta que los dos sueltan un suspiro que es una queja que es una risa que es un acorde y se quedan quietos. Quietos y abrazados mientras sus respiraciones amainan, mientras sus transpiraciones mezcladas se les van secando sobre el cuerpo, mientras chorrea el agua de las ventanillas que tanto furor empañó.

Después se apartan y se van vistiendo sin palabras. Ella saca un montón de billetes y se los ofrece sin contarlos. Aceptá, marinero, le dice. Aceptá aunque sea hasta que encuentres un barco. Si no nos ayudamos entre nosotros, ¿quién va a ayudarnos? El ya no la corrige diciéndole que nunca fue marinero, tampoco insiste ya aclarándole que es un piloto que perdió la gracia del mar. Le gusta que ella le diga así, que así lo vuelva a bautizar cada vez. Como si tal palabra, en aguas de tal voz, le alcanzara, desde tan lejos, la sal, la espuma, el viento. Marinero.

Con una sensación de paz, de bienestar, de pleno vacío como la que tal vez alcancen los iluminados, él baja del Bentley. Saluda con la mano, se da vuelta y empieza a alejarse. Unos pasos más allá, apenas unos pocos pasos más allá, se detiene. Respira hondo el perfume nocturno de los árboles, una espada fría que se clava en su pecho. Mira hacia arriba. Descubre por entre el ramaje de los eucaliptos a su favorita entre todas las constelaciones: Orión. Recorre con la mirada sus estrellas principales. Betelgeuse, Rigel, Bellatrix, Alnilam, Mintaka, recita para sí mismo con voz tenue, grave, rota. A los pies de Orión corre el río Eridanus como si brotara de la estrella Achernar, una herida de luz en el cielo del Sur. Identifica también a los dos perros de Orión, que hace millones de años lo provocan a Taurus. Después baja la vista y sigue caminando, con los manos en los bolsillos, la cabeza metida entre los hombros, la pera clavada en el pecho. Da unos pasos más y ya no aguanta. Vuelve a detenerse, mira hacia atrás, la mira.

Chau, hermoso, lo saluda ella asomándose por la ventanilla. Y toca bocina una, dos, tres veces. Toques cortos, como quien dispara corcheas en un piano buscando, buscando, buscando qué. Se ríe y la risa le transfigura la cara, la deja sin edad. El fuego de su pelo es otro fuego. Sus ojos, agua que el viento limpió.

Ninguno de los dos dice hasta el próximo sábado. Pero ése es el trato.


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viernes, 18 de febrero de 2011

NABOKOV


CONTRATAPA

Sangre azul
Por Juan Forn

De todos los escritores a los que idolatro, ninguno le arrima el bochín a Nabokov en altanería y desdén. Como bien se sabe, Nabokov consideraba la Revolución de Octubre una afrenta personal que le había arrebatado la vida que se merecía. No sólo desaparecía un mundo con el advenimiento de los soviets: también volaban por los aires las chances de Nabokov de ser el mayor escritor ruso de su tiempo y disfrutar a pleno todas las prebendas que eso implicaba. Nabokov quería (o creía) ser un nuevo Pushkin: un poeta absoluto, un sangre azul, tanto por cuna como por pluma. Como bien se sabe, su exilio fue barranca abajo hasta la aparición de Lolita: primero mataron a su padre en un acto político en Berlín, después se acabó la plata de la familia, después vino el cruce a América huyendo de los nazis (su esposa Vera era judía), después la noticia de que su hermano gay había sido exterminado en un lager alemán, a lo que siguieron los “humillantes” años dando clase en un colegio de nenas ricas, la subestimación de sus dotes como entomólogo, la silenciosa batalla con el mundo literario de habla inglesa para que le reconociera su valía, hasta que en 1955 llegaron Lolita y la consagración y el dinero que le permitió instalarse en forma permanente en el fastuoso Hotel Montreux de Suiza como un rey en el exilio.

El mundo por fin lo reconocía como un indiscutido sangre azul, pero para él no era suficiente. Porque lo veían como un novelista (peor aún: como un novelista libertino). Y él quería, o creía, pertenecer a la más alta aristocracia en todos los rubros (recuérdese la altísima estima que tenía de su porte y su elegancia, además de su cuna y su pluma). Como si eso fuera poco, le había llegado la gloria literaria no por lo que escribía en ruso sino por algo escrito en inglés. El mundo no lo entendía: aunque lo celebrara, seguía sin entender lo que debía celebrarle de verdad (cabe aclarar que, en todo ese tiempo, Nabokov también luchó con el pequeño mundo de exiliados rusos para que reconocieran su valía como poeta, tarea en la que tuvo escaso éxito: de hecho, durante sus primeros años en América firmó sus poemas en ruso con seudónimo, porque si los firmaba con su nombre eran puntualmente escarnecidos por sus “envidiosos” camaradas de emigración).

Así las cosas, en 1962 Nabokov publicó Pálido Fuego, que es un poema escondido en una novela camuflada como un larguísimo y delirante comentario a ese poema. Me explico: Pálido Fuego arranca con un prólogo donde un tal Kinbote pone a nuestra disposición el poema póstumo de un tal Shade, que acaba de ser asesinado. El poema de Shade tiene 999 versos y Kinbote nos lo ofrece primero en su totalidad y luego procede a comentar cada verso. En su delirante, interminable comentario, Kinbote confiesa que ese poema es, en realidad, la historia de su vida, que él es en realidad el rey en el exilio de un país del extremo norte europeo llamado Zembla, y que el asesino de Shade en realidad se proponía matarlo a él y había sido enviado por Las Sombras, la policía secreta del nuevo régimen de Zembla, los revolucionarios que lo destronaron y lo forzaron al exilio. No acabamos de digerir esta información cuando el comentario de Kinbote empieza a dejar inadvertidamente a la vista algo más: que en realidad él es un patético expatriado que se cree el rey de un país imaginario y que todos sus vecinos están al tanto de su delirio, desde las alumnas y profesores del colegio donde enseña (quienes no le tienen ni una pizca de compasión) hasta el mismísimo John Shade (que también enseña en ese colegio y es el único conmovido por el patético Kinbote).

Se dijo en su momento que Pálido Fuego era un centauro mitad poema mitad prosa, que encarnaba por sí solo la Novela Moderna, esa categoría que parecía haberse extinguido sin pena ni gloria de la faz de la Tierra. Con el tiempo el veredicto se moderó, pero hasta ayer nomás los nabokovianos seguían discutiendo con ferocidad si Shade y su poema eran producto del delirio de Kinbote o si, a la inversa, Kinbote y su delirante comentario eran en realidad una invención de Shade. Así estuvieron las cosas cerca de cincuenta años, hasta que un vivillo llamado Moe Cohen publicó el mes pasado en su coqueta editorial independiente (The Gingko Press) el poema de Shade en forma de libro autónomo y sostuvo que ya era hora de evaluarlo por sí solo y darle a Nabokov el lugar de privilegio que merecía en el canon de... la poesía norteamericana. Asombrosamente (o no tanto: cualquier placebo sirve de viagra en tiempos de impotencia imaginativa), la crítica recibió con brazos abiertos la sugerencia. Y, ahora, el hombre que se pasó la vida intentando que lo consideraran un poeta ruso de sangre azul logrará post-mortem su tan ansiado ingreso al Parnaso de los líricos, sólo que con green card yanqui. En cuanto a Pálido Fuego, lo que hasta ahora hacía del libro un Gran Libro (esa estructura loca que rodeaba al poema) resulta que era en realidad lo accesorio, la joda, y lo que parecía la parte menos brillante del libro (ese chiste demasiado largo, ese pantano de 999 versos) resulta ser lo verdaderamente importante.

Cuando el gran Joseph Brodsky fue deportado de la URSS y llegó con lo puesto a América, uno de los primeros encargos que le hicieron fue que tradujera al inglés unos poemas en ruso de Nabokov. Brodsky estuvo por no aceptar porque le parecían “de segunda línea”; terminó por hacerlo no tanto porque necesitara el dinero (como disidente en Rusia lo había pasado muchísimo peor) sino porque “un poema de segunda no pierde casi nada en la traducción, y a veces hasta gana un poco”. Según Brodsky, Nabokov no entendió nunca que la mejor poesía que hizo fue en prosa, que fue precisamente por ser un poeta fallido en su lengua natal que se convirtió en tan extraordinario prosista en su lengua de adopción. Había algo en Nabokov que despreciaba lo plebeyo de aquel triunfo, escribiendo novelitas en inglés, celebrado por un público que ignoraba sus reales méritos. Pero cuando escribía un poema de 999 versos no lo lanzaba solo a la palestra. Lo protegía con una novela alrededor: una novela en que un patético expatriado soñaba que era un poeta que cantaba la saga de un rey en el exilio, y al despertarse descubría que el exilio era un fastuoso hotel en Suiza, el mundo lo consideraba un poeta fallido y él podía desquitarse plebeyamente escribiendo otra de sus novelitas en inglés.

martes, 15 de febrero de 2011

Enviado por Eduardo



DAME, DAME LA NOCHE AL DESNUDO



Dame, dame la noche del desnudo
para hundir mi mejilla en ese valle,
para que el corazón no salte, y calle:
hazme entregado, reposado y mudo.

Dame, dame la aurora, rompe el nudo
con que ligué mis rosas a tu talle,
para que el corazón salte y estalle:
hazme violento, bullidor y rudo.

Dame, dame la siesta de tu boca,
dame la tarde de tu piel, tu pelo:
sé lecho, sé volcán, sé desvarío.

Que toda plenitud me sepa a poca,
como a la estrella es poco todo el cielo,
como la mar es poca para el río.

Antonio Carvajal

Enviado por Eduardo




Oración de la Gestalt


Yo soy Yo.
Tú eres Tú.
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas.
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres Tú.
Yo soy Yo.
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos,será maravilloso.
Si no, no puede remediarse.
Falto de amor a mí mismo,cuando en el intento de complacerte me traiciono.
Falto de amor a ti, cuando intento que seas como yo quiero,en vez de aceptarte como realmente eres.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.
Fritz Perls

sábado, 12 de febrero de 2011

Teléfonos celulares y literatura

Enviado por Beatriz Abelleira y María García Fava

Texto de Hernán Casciari


"Anoche le contaba a mi hijita Nina un cuento infantil muy famoso, el de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm.

En el momento más tenebroso de la aventura, los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer.

Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: 'No importa. Que lo llamen al papá por el celular'.

Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura -toda ella, en general- si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de cuatro años.

Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto
antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.

Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía.

Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace.
¿Ya está?
Muy bien. Ahora ponga un celular en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.

¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona ....?.

La Nina, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las viejas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor.

Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.

Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.

Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.

Y Tom Sawyer no se pierde en el Mississippi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica.

Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí.

Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.

Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.

Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa.

La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar, se suicida de verdad. (Perdón por el espoiler).

Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:

M HGO LA MUERTA,
PERO NO TOY MUERTA.
NO T PRCUPES NI
HGAS IDIOTCS. BSO.

Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción 'Banda ancha móvil' de Movistar.

Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados.

La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el Messenger.

La famosa novela de James M. Cain -'El cartero llama dos veces'- escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El gmail me duplica los correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.

Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.

En la obra 'El jotapegé de Dorian Grey', Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.

La bruja del clásico Blancanieves no consultaría todas las noches al espejo sobre 'quién es la mujer más bella del mundo', porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90 la conexión y 0,60 el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.

También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi.

Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.

Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa.. La telefonía inalámbrica -vino a decirme anoche la Nina, sin querer- nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.

Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?

No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá.
Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador.

¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.

Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.

Nuestras tramas están perdiendo el brillo -las escritas, las vividas, incluso las imaginadas- porque nos hemos convertido en héroes perezosos.

Un texto de OSVALDO BAYER



La lucha continúa




Agustín Tosco - Una avenida cordobesa



Iglesia Católica - No al celibato, reconocer parejas homosexuales, sacerdocio femenino


Por Osvaldo Bayer

Desde Bonn, Alemania

Valió la pena iniciar la lucha por hacer justicia con alguien que lo mereció siempre: Agustín Tosco. Ya es la tercera nota que escribo sobre él, desde que me enteré de que a la Avenida de Circunvalación de la ciudad de Córdoba le habían quitado el digno nombre del dirigente obrero. Nombre que había sido aprobado por unanimidad por los representantes de esa ciudad elegidos por el pueblo. La eliminación la hizo la Legislatura provincial sin argumento ninguno. Para colmo, y como hecho negativo hacia los principios democráticos, se hizo “sobre tablas”, sin discusión previa, de acuerdo con la propuesta del diputado provincial Passerini. Como conocí profundamente a Tosco, lo invité al diputado Passerini a una discusión pública acerca de ese hombre del pueblo, de absoluta humildad, que siempre marchó al frente en la lucha contra las dictaduras militares, que dio la cara para denunciar las injusticias de nuestra sociedad y que murió perseguido por la fuerza brutal oficialista y asesina de las Tres A.

Si existe un ejemplo de un ciudadano que sale a la calle para defender la dignidad del ser humano en tiempos de crímenes oficiales y dictaduras de métodos que nos avergüenzan como argentinos, ese ejemplo es el de Agustín Tosco. Y justo ahora, que se le habían reconocido todos esos méritos a ese verdadero ejemplo de dignidad, la Legislatura cordobesa, entre gallos y medianoche, le quita su nombre a una avenida. No se pregunta al pueblo, no, se vota “sobre tablas”, sin discusión. Más cuando es conocido el hecho de que, poco antes, una emisora cordobesa propuso a los oyentes que votaran al cordobés más querido de la historia de esa provincia. ¿Y quién ganó por mayoría? Agustín Tosco. Lo mismo ocurrió con la escuela EEM Nº 2, DE 16, cuyo nombre fue votado por alumnos y docentes y hoy se llama “Agustín Tosco”. Y, como si fuera poco, la Escuela de Enseñanza Media Nº 7, que funciona en la unidad carcelaria Nº 39 de Ituzaingó, también lleva ese nombre elegido por alumnos y docentes. Y no “sobre tablas”, sino con el debate acerca de cada nombre de candidatos.

La quita del nombre del luchador a esa avenida cordobesa produjo una reacción inmediata: se pronunciaron diversos organismos sociales y sindicales y personas de distintos lugares del espectro social y cultural cordobés. Pero quienes pusieron la cara de inmediato en la protesta fueron nada menos que los hijos de Tosco, Marina y Héctor Agustín, y su nuera, la abogada Mabel Sessa, quienes iniciaron una causa judicial para que se devuelva el nombre de ese héroe del pueblo a esa arteria. Y en ese sentido, ya han sentido una gran alegría en el primer paso que ha dado la Justicia. Justamente cuando estoy escribiendo esta nota me llega la noticia de la resolución del juez Juan José Viñas y firmada también por Ana Laura López, prosecretaria letrada. Por ello “se hace lugar a la medida cautelar solicitada y en consecuencia se ordena a la Dirección Provincial de Vialidad, dependiente del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, se abstenga de aplicar la Ley 9869 hasta que recaiga resolución en los presentes autos, en particular cuando dispone acerca de la impresión de la denominada Avenida de Circunvalación Gobernador Juan Bautista Bustos a la Avenida de Circunvalación ‘Agustín Tosco’ de la Ciudad de Córdoba en mapas, carteles, señales y toda otra indicación que sobre la mencionada avenida se efectúe, de acuerdo con la Ley 8555 a cuyo fin ofíciese”. La familia no se rinde y ante el insulto a su padre recurrieron a las instituciones de la democracia para que lo que se trató “sobre tablas” sea tratado por la Justicia. Esta medida cautelar es ya un primer paso al Derecho.

El gobierno cordobés hace pocos días se había dado cuenta del injusto “error” y por eso el gobernador de Córdoba, doctor Schiaretti, en su discurso del 1º de este mes ante la Legislatura, señaló que la avenida que une Córdoba con Salsipuedes pasará a llamarse Agustín Tosco, es decir, otra avenida, no a la que ya llevaba su nombre.

Esto ayuda a la reflexión: entonces, ese hombre, Tosco, es merecedor de ese homenaje. Y nace la pregunta: ¿Y por qué entonces se quitó el nombre a la otra avenida? ¿Con qué razón? ¿Por qué no se explicó al pueblo el motivo en vez de tomar “sobre tablas” esa medida de desconocer el nombre de Tosco?

Los hijos de Tosco y todos aquellos que los acompañamos en su dolor ante la injusticia no aceptamos ahora este juego del cambio de avenida. Queremos que la Avenida de Circunvalación cordobesa siga teniendo el nombre de él. Como se ordena en la medida cautelar de la Justicia. Y no aceptar ahora el cambio por otra. Además, que se diga bien claramente por qué se borró el nombre del luchador y ahora se le pone a otra calle. Es un juego un poco mezquino, además del “sobre tablas” del diputado Passerini. Tengan la valentía y la grandeza, los que tomaron esa medida, de reconocer el error y la humillación que significó para los hijos de Tosco, y para todos aquellos que lo conocimos, cometer tanta mezquindad, y de devolver el nombre que quitaron. Demostrarán espíritu democrático en ser capaces de pedir disculpas a la ciudadanía.

No se trata sólo del nombre de una calle. Se trata de meterse en la historia de los pueblos y dignificarla. Es mucho más honesto decir: “Sí, nos equivocamos” que buscar otros subterfugios para explicar una medida de muy pobre moral.

Por ejemplo, por si los diputados cordobeses lo ignoran, les transcribo las palabras que pronunció la profesora Patricia González Tizón al bautizar la Escuela Nº 2 del Distrito 16 con el nombre de este Hijo del Pueblo. Terminó su discurso con estas palabras: “Nuestra escuela está orientada en Ciencias Sociales. Muchos de nuestros alumnos serán los que deban buscar respuestas a viejos y nuevos desafíos. Creemos que en la figura de Tosco, ejemplo de lucha, está la clave. En los testimonios de aquellos que lo conocieron se reiteran una serie de palabras asociadas a su persona: honestidad, sencillez, coraje, perseverancia, solidaridad, generosidad, coherencia. ¡Cuántos valores para trasmitir, qué nombre tan digno para nuestra escuela!”

Algo para que los diputados cordobeses, encabezados por el legislador Passerini, analicen, y así rectifiquen su conducta.

Bien, pasemos al viejo mundo, siempre con sus búsquedas, sus retrocesos y sus adelantados. Porque así como en Córdoba hay gente con coraje civil que ha reaccionado contra lo cometido en la humillación de la memoria de Tosco, hay también en Europa gente que cuando ve algo que humilla al ser humano también sale a la calle. Aquí, en Alemania, el tema central de debate se ha conformado en la Iglesia Católica. Ya adelantamos la discusión interna que se originó cuando llegaron las denuncias en toda Europa del abuso sexual de niños en colegios católicos. Y la discusión ha llegado ya a la misma conformación de la fe católica, apostólica, romana. Nada menos que 144 teólogos católicos han presentado un documento a la Conferencia Obispal Alemana por el cual se solicita la finalización del voto de castidad para los sacerdotes y que se permita también investir la misión sacerdotal a las mujeres. Señala el documento que luego de los escándalos sexuales, la Iglesia Católica ha caído en una crisis única que señala la necesidad de una profunda reforma. El secretario de la Conferencia Obispal saludó, en primera instancia, la iniciativa como “señal de que los teólogos desean participar en un debate sobre el futuro de la Fe y de la Iglesia”. Y dejó prever que era necesario comenzar una discusión interna sobre el sacerdocio femenino y el reconocimiento de la homosexualidad.

Los teólogos firmantes del documento representan una tercera parte del profesorado universitario en la formación de sacerdotes. El documento se interpreta como una base de discusión antes de la llegada del papa Benedicto XVI, que visitará Alemania en septiembre próximo. Además, los teólogos exigen el reconocimiento de las parejas de homosexuales y de los nuevos casamientos de ya divorciados. Quieren llegar a la discusión de los temas que más duelen y no tapar todo con ceremonias espectaculares de ritos que olvidan el meollo de la realidad humana. También exigen que el nombramiento de las autoridades eclesiásticas no se haga de acuerdo con una costumbre autoritaria sino con la participación de la grey. Se señala que hay que terminar con el sistema jerárquico actual que más se parece al de una organización militar que al de una comunidad civil. El teólogo Hensbach declaró sin tapujos que “los problemas de la Iglesia Católica ya no se deben barrer bajo la alfombra, sino tratarse abiertamente”.

Y para superar la evidente falta de aspirantes a sacerdotes entre la juventud católica se señala que debe permitirse ya a hombres casados ejercer dichas funciones. Antes hubiera sido imposible que los teólogos presentaran un documento así, habrían sido expulsados inmediatamente de la Iglesia. Pero se nota que los tiempos cambian. El oscurantismo ya no es la forma que ayuda a mantener formas y fundamentos. Lo único que vale es el debate, el diálogo que ayude a solucionar en primer término los problemas de esta humanidad y terminar con el mito de pensar el Paraíso para los que se portan bien y el Infierno para los que se portan mal.

Ha comenzado pues, por fin, una discusión interna en la Iglesia Católica sobre temas silenciados durante siglos. Una buena señal.

Azulejo gallego


Enviado por Nené

viernes, 11 de febrero de 2011

Enviado por Graciela Tissera


MAHATMA (ALMA GRANDE)







Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
“Que este día sea el mejor de tu vida".



MAHATMA GHANDI





miércoles, 9 de febrero de 2011

ENVIADO POR GABRIEL CARENA

QUIÉN ERES SEGÚN LOS EGIPCIOS...

HIJOS DE BASTET



Del 16 de enero al 15 de febrero

Planeta: Saturno
Símbolo: Bastet, la diosa gato
Palabra de poder: Yo sé
Simbología:
Representa el calor fertilizante del Sol.
Características:
1. Combinan diplomacia, calidez y rapidez mental. Tienen el don de la armonía, el equilibrio y el buen gusto.
2. Marcan su territorio como los gatos, con su olor y su energía, pero detesta que se inmiscuyan en su intimidad.
3. Aman la libertad y no soportan las imposiciones y la rutina. Son curiosos y les gusta lo distinto y misterioso. Tienen facilidad para hacer amistades sin comprometerse.
4. Su mente es rápida y aprenden con velocidad, lo demás los aburre. Tendrán una vida llena de sorpresas.
5. En el amor necesitan a una persona fuerte que respete los espacios propios del otro y se entregue con pasión.
Planeta regente:
Es Saturno y su diosa Bastet, la gata, quien lo vuelve rebelde, independiente y poco convencional.
Objetivo de vida:
Nacieron para cambiar el mundo, aportan nuevas ideas, estilos, convenciones, para eliminar lo viejo y obsoleto y quebrar las reglas y las imposiciones. Serán criticados por su manera de pensar y actuar, pero sólo así podrán lograr sus objetivos.
Cualidades:
Tener una visión humanitaria y altruista. Crearán, inventarán, innovarán con su imaginación y creatividad.
Defectos:
Aman tanto la libertad que no pueden mantener un compromiso afectivo. También les cuesta recibir órdenes y cumplir horarios estrictos.
Misión para evolucionar:
Necesitan desarrollar la paciencia con las cosas que no pueden cambiar y las personas que no siguen su ritmo.




HIJOS DE SELKET



Del 16 de febrero al 15 de marzo

Planeta: Neptuno
Símbolo: La madre Selket
Palabra de poder: Yo doy
Simbología:
Es la contraparte femenina del dios Ptah con cabeza de leona. Asociada con la agricultura y el trabajo.
Características:
1. Siempre van hacia delante con paso firme y perseverante. Incansables y de fortaleza física. Son metódicos, confiables y pacientes.
2. Son obstinados y suelen tener fuertes prejuicios; aunque, a veces, saben escuchar.
3. Bajo su apariencia modesta, poseen una mentalidad resuelta y lógica. Aunque son introvertidos, su energía los convierte en excelentes oradores.
4. Poseen intuición. Darán apoyo moral y material a sus amistades y familiares.
5. Necesitan que su pareja sea fuerte, dinámico y que les brinde protección.
Planeta regente:
Es Neptuno, que los dota de bondad, espiritualidad y misticismo. Son personas románticas y serviciales.
Objetivo de vida:
Nacieron para servir, ayudar, colaborar, entender y curar. Una de sus más importantes misiones será enseñarles a otras personas a actuar de corazón. Siempre se encuentran dispuestos a sacrificarse por los suyos.
Cualidades:
Ningún otro signo posee la cualidad del autosacrificio tan desarrollado como Selket y su mayor fuerza es la capacidad de inspirar, apoyar, elevar y curar a otros.
Defectos:
Le cuesta tomar decisiones. Debe canalizar su energía hacia objetivos concretos para no dispersarse. Su reto es superar su miedo y tomar conciencia de su potencial. Debe dejar de actuar como victima y hacerse responsable de sus acciones. No ser siempre autentico.
Misión para evolucionar:
No asumir la postura de víctima ni querer siempre lograr la aprobación de los demás. Para crecer, su espíritu debe aprender a ser más realista, objetivo y práctico.




HIJOS DE APEP



Del 16 de marzo al 15 de abril

Planeta: Marte
Símbolo: Apep, la serpiente sagrada
Palabra de poder: Yo poseo
Simbología:
El dios Apep es representado como una serpiente que podía dividirse y mostrar así la dualidad del Universo.
Características:
1. Inteligente, lleno de estrategias y de poder. Consigue el respeto de los demás. Es previsor y siempre guarda para el futuro y es un luchador intrépido.
2. Tiene buena inventiva para improvisar y motivar a los demás. Es un orador capaz de ganarse a cualquiera con su astucia y su encanto inigualables.
3. Puede resolver problemas con astucia. Es el perpetuo innovador y no se desanima ante un fracaso.
4. De alta autoestima e imagen invencible será líder en su trabajo y en su hogar.
5. En el amor, es intenso, pasional, protector y complaciente con su pareja.
Planeta regente:
Es Marte y lo dota de energía y entusiasmo para enfrentar la vida.
Objetivo de vida:
Su misión es dirigir a otros, aportar iniciativas y defender las causas justas. Tendrá capacidad para iniciar empresas y exponer sus ideas por la alta autoconfianza que tienen.
Cualidades:
Estos nativos son buenos críticos y capaces de delimitar con facilidad dónde está la falla y sugerir soluciones factibles.
Defectos:
Confía en sí mismo como en ningún otro, rozando el egoísmo. No disimula su orgullo ante sus habilidades y logros.
Misión para evolucionar:
Su espíritu necesita controlar la impulsividad, la impaciencia y el egoísmo. Deben intentar no enojarse con tanta facilidad y buscar salidas más originales. Eliminar actitudes arrogantes e intolerantes sin perder su valor y amor propio.




HIJOS DE PTAH



Del 16 de abril al 15 de mayo

Planeta: Venus
Símbolo: Ptah, el que abre
Palabra de poder: Yo soy
Simbología:
Era el más grande de los dioses de Menfis y personificaba al Sol naciente. Es símbolo de fertilidad.
Características:
1. Es alegre, popular, sexual, mundano y observador, pero de mal genio y testarudo.
2. Seguro de sí mismo, vivaz, enérgico y elegante. Es vanidoso pero a pesar de ello, es bien recibido en los círculos sociales.
3. La mayoría se independiza joven. Es aventurero y buen administrador del dinero. Cuando se habla con él, hay que ir al grano, pues no les gusta perder el tiempo.
4. No les gustan los amores complicados. Prefiere uno simple y para toda la vida; ama el hogar y la familia.
Planeta regente:
Es Venus y le otorga belleza y amor. También romanticismo, sensibilidad y suavidad en su trato.
Objetivo de vida:
Nació para llevar las ideas a la práctica, organizar y hacer los sueños realidad. Su misión es brindar estabilidad a los suyos, echar raíces, mantener las costumbres y las tradiciones.
Cualidades:
Cuenta con una actitud práctica ante los conflictos. Tiene una enorme resistencia y es muy persistente. Su voluntad es de hierro y, cuando tome una determinación, nadie lo hará cambiar.
Defectos:
Tiende a ser posesivo y absorbente con sus seres queridos, con cierta tendencia a la pereza física y el placer desmedido.
Misión para evolucionar:
Su espíritu necesita aprender a controlar la terquedad y la rigidez en sus opiniones.




HIJOS DE AUTUM



Del 16 de mayo al 15 de junio

Planeta: Mercurio
Símbolo: Autum
Palabra de poder: Yo pienso
Simbología:
Cuenta con una potencia inigualable, derivada de los cinco elementos que contiene dentro de sí mismo. Simboliza la comprensión y la sabiduría.
Características:
1. Es el más curioso del zodíaco, se concentra en lo que le interesa, alejándose del mundo. Nada lo distrae.
2. Algunos han tenido una vida bohemia en su juventud, se burlan de lo convencional y les gusta dar rienda suelta a sus impulsos.
3. Ama la libertad y desea vivir en un cambio constante ya que se aburre con facilidad de la gente, pero podrá llegar a ser muy dependiente de lo que admire.
4. El amor llegará a su vida primero a la mente y después a su corazón.
Planeta regente:
Es mercurio, el regente de las comunicaciones y el intelecto, el cual le dará habilidades para expresar sus ideas.
Objetivo de vida:
Fue hecho para dedicarse a estudiar, aprender, escribir y comunicar. La misión más importante en su vida es recibir y dar información.
Cualidades:
Hay que darle apoyo espiritual siempre que lo necesite porque él haría el doble por alguien cercano. Jamás se da por vencido y siempre está dispuesto a comenzar de nuevo. Su mente concibe ideas y soluciones que nadie hubiera pensado.
Defectos:
Puede influir sobre los demás de manera compasiva y sensible, pero también puede ser obstinado, irracional y egoísta.
Misión para evolucionar:
Necesita dominar la impaciencia, la ansiedad y el nerviosismo. Deberá ser más perseverante y menos influenciable. Tendrá que evitar involucrarse en chismes y discusiones.




HIJOS DE ISIS



Del 16 de junio al 15 de julio

Planeta: Luna
Símbolo: Isis, Media Luna
Palabra de poder: Yo puedo
Simbología:
Isis simboliza los valores de reproducción y de la conservación de la vida.
Características:
1. Cuenta con una sagacidad y astucia absolutas, además posee prevención y destreza. Es tímido, de pocos amigos, muy inteligente y sabio.
2. Le gusta la armonía, la coexistencia y el entendimiento con los demás. Es buen amigo, aunque algo retraído y tímido.
3. Ama la naturaleza, le gustan los niños y los animales.
4. No soporta las presiones y es cambiante de ánimo.
5. Es romántico y, para estos nativos, una cena con velas es el paraíso.
Planeta regente:
Es la Luna, que siempre está ligada simbólicamente a la naturaleza y a todo lo que pertenece al seno materno.
Objetivo de vida:
Las actividades en las que se destacará serán las relacionadas con la medicina, la psicología o la veterinaria.
Cualidades:
Es la bondad personificada y tiene muy buena suerte ya que, muchas veces, hereda fortunas y hasta el más pobre de este signo siempre recibirá regalos o algo material.
Defectos:
No perdonan con facilidad las faltas ajenas. Tampoco soportan las cosas muy estrictas ni tan disciplinadas.
Misión para evolucionar:
Necesita trabajar el tema de la paciencia y la tolerancia hacia los que no piensan como él quisiera.




HIJOS DE RA



Del 16 de julio al 15 de agosto

Planeta: Sol
Símbolo: El Sol
Palabra de poder: Yo reino
Simbología:
Dios solar, procreado como espíritu puro. Representa la velocidad y es considerado como símbolo de colaboración y solidaridad.
Características:
1. Hay dos diferentes clases de Ra: los rápidos y habladores y los solemnes y observadores. Ambos son pulcros, precisos, organizados, decididos, honrados, alertas y objetivos.
2. Su crítica puede llegar a la hostilidad, por eso pedirle una opinión, llevará a oír comentarios ácidos.
3. Le gusta ser el centro de las miradas del público.
4.. Es muy entretenido y nunca deja pasar una oportunidad sin comentar sus aventuras.
5. Son buenos ganadores de dinero y son los guardianes de la caja fuerte.
6. En el amor, siempre está dispuesto a la conquista.
Planeta regente:
Es el Sol, que los dota de orgullo personal, autoridad y vitalidad.
Objetivo de vida:
Nació para ocupar puestos influyentes. Logrará dirigir, transmitir justicia y expresarse con soltura. Su misión es mostrar al mundo que el amor comienza por uno mismo.
Cualidades:
Es muy creativo y siempre pone su toque personal a sus cosas. Comparte sus logros con sus allegados y su generosidad no tiene límites. Puede ser víctima de envidias y críticas.
Defectos:
Es ambicioso y tiene mentalidad de triunfador y es capaz de hacer cualquier cosa para llegar a su meta con éxito.
Misión para evolucionar:
Su espíritu necesita controlar la vanidad, el egoísmo y la tendencia a dramatizar. También deberá evitar la arrogancia y la ostentación.




HIJOS DE HORUS



Del 16 de agosto al 15 de septiembre

Planeta: Mercurio
Símbolo: El Halcón, Horus
Palabra de poder: Yo analizo
Simbología:
Es simbolizado por un hombre con cabeza de halcón. Representa la obediencia y el respeto.
Características:
1. Su personalidad se destaca por su sinceridad, simplicidad y fortaleza. Su apariencia es fuerte pero por dentro es jovial y sencillo.
2. Le gusta disfrutar de los placeres, pero sin excederse. Es un magnífico anfitrión. Detesta las discusiones.
3. No le interesa deslumbrar y tratará de pasar desapercibido. Siempre estará dispuesto a brindar ayuda y asumir responsabilidades.
4. Es muy trabajador, no le asustan las tareas con sacrificio, nació para eso.
5. Cuando ama de verdad lo hace con todas sus fuerzas y no sabe disimular sus sentimientos. Intentará buscar una pareja protectora y segura que le otorgue estabilidad.
Planeta regente:
Es Mercurio, que lo dota de grandes habilidades mentales.
Objetivo de vida:
Su capacidad de analizar y ver los detalles enseñará a otras personas a ser más perfeccionistas. Su misión será sanar y aliviar a otros. También les ayudará a encontrar soluciones a problemas materiales y de salud.
Cualidades:
Tendrá un sentido práctico de la vida y resolverá las tareas y problemas con facilidad.
Defectos:
Uno de sus problemas es que confía en todo el mundo y cree en todo lo que le dicen, por lo que a menudo se lleva grandes disgustos. Es gastador y muy generoso.
Misión para evolucionar:
Necesita vencer miedos e inseguridades y desarrollar la confianza en sí mismo. Deberá esforzarse por evitar la crítica y controlar su parte negativa.




HIJOS DE MAAT



Del 16 de septiembre al 15 de octubre

Planeta: Venus
Símbolo: Maat, la Justicia, la Balanza
Palabra de poder: Yo amo
Simbología:
Diosa de la sabiduría, la justicia, la verdad, la armonía, la piedad y el orden.
Características:
1. Es rápido, inteligente y habilidoso. Tiene inventiva.
2. Es un orador capaz de ganarse a cualquiera con su astucia y encanto.
3. El Maat es el perpetuo innovador, el empresario que rara vez se desanima ante un fracaso. No se impresiona por el éxito ajeno, pues él sabe que puede ser mejor.
4. Este nativo es buen crítico y capaz de delimitar con facilidad dónde está la falla y sugerir remedios factibles.
5. Conseguirá darse cuenta que la vida guarda mayor sentido compartiéndola con seres queridos y amistades, antes que viviéndola en soledad.
6. Tendrá un enorme sentido de justicia y no tolerará la agresividad y los maltratos.
7. En el amor intentará conseguir su pareja ideal. Es romántico y hábil para la seducción, estando siempre dispuesto a disfrutar la intimidad.
Planeta regente:
Es Venus, el planeta del amor, que lo dotará de un gran romanticismo e idealismo.
Objetivo de vida:
Cooperar, persuadir, meditar y conciliar diferentes asuntos. Logrará desarrollar sus dotes artísticos y estéticos enseñándole al mundo los colores reales de la vida.
Cualidades:
La gran confianza que posee y la alegría de vivir son sus principales cualidades. No se deja hundir con facilidad, aunque muchas veces suele ser víctima de la envidia de los demás.
Defectos:
Nunca disimula su orgullo ante sus propios logros: él mismo se aplaude, dado que sabe que hace las cosas bien.
Misión para evolucionar:
Su espíritu necesita superar las dudas que lo acosan. Tendrá que ser más frontal con respecto a sus opiniones, evitando callarse o aprendiendo a decir NO cuando realmente sea necesario.




HIJOS DE OSIRIS



Del 16 de octubre al 15 de noviembre

Planeta: Plutón
Símbolo: Osiris
Palabra de poder: Yo deseo
Simbología:
Es simbolizado como el dios de la muerte. Además representa la autoridad y el liderazgo.
Características:
1. Se lo considera honorable. Posee seguridad en sí mismo y defiende su territorio.
2. Es sincero, inteligente y carismático. Posee un gran sentimiento de lealtad y es de jugar limpio y con justicia.
3. Puede aguantar mucha tensión. Su mente hace de ellos buenos consejeros, sacerdotes o psicólogos.
4. En el amor, son pasionales y posesivos. Buscan un compañero fuerte y sensual.
5. Es luchador y no descansa hasta lograr sus objetivos. En el amor, atraerá a sus parejas de tal forma que no querrán alejarse jamás.
Planeta regente:
Es Plutón y los dotará de una gran energía que los volverá invencible.
Objetivo de vida:
Guiar, curar, investigar y crear. Sus persistentes ideas y su insistencia lo convierten en líder en donde se encuentre. Una de sus misiones más relevantes es proteger a los demás, enseñar con entereza y valor a vivir el amor en profundidad.
Cualidades:
Es intenso, fogoso, pasional y extremista. Vivirá cada momento con intensidad y sus emociones serán profundas y duraderas. Tendrá la capacidad para descubrir secretos, investigar y sanar.
Defectos:
Algunas veces pierde la paciencia fácilmente. Sus celos pueden llegar a ser desmedidos, perdiendo el control.
Misión para evolucionar:
Necesita comprender como controlar la ansiedad, la agresividad, la obstinación y su inclinación hacia la venganza. Además deberá aprender a evitar las conductas extremistas e inquebrantables, su deseo de manipular a los demás y la tendencia al egoísmo.




HIJOS DE HATOR



Del 16 de noviembre al 15 de diciembre

Planeta: Júpiter
Símbolo: Hator
Palabra de poder: Yo veo
Simbología:
Defensora y protectora de las mujeres, del amor y del placer.
Características:
1. Se lo asocia con la amistad incondicional, la fidelidad y la lealtad.
2. Su personalidad es intensa, posee una gran energía, es ansioso y poco paciente. Posee un temperamento fuerte y una tendencia doctrinal.
3. Le gustará estar en movimiento y eso los hará participar en viajes y mantener una vida social intensa.
4. Sus conductas serán espontáneas e infantiles pues, a veces, suele ser bastante ingenuo.
5. Para enamorarse necesitará un compañero dinámico que estimule su curiosidad y ansias de conocimiento. Adoran conquistar y seducir.
Planeta regente:
Es Júpiter, el planeta de la expansión, la alegría y la suerte, el cual lo llenará de optimismo y entusiasmo.
Objetivo de vida:
Su mente siempre anhelará más conocimientos, lo que los llevará a estudiar, leer, investigar e intercambiar opiniones y conocimientos. Su entusiasmo y acción serán contagios. Nació para conquistar nuevos horizontes, descubrir, viajar y aprender.
Cualidades:
Suele ser algo inquieto y observador. No le tiene miedo a nada, lo que lo llevará a vivir hechos inesperados, pero por ser tan optimista siempre le brindan ayuda.
Defectos:
Orgulloso pues representa al Emperador y al que lleva las riendas. Sensación de superioridad y de grandeza.
Misión para evolucionar:
Su espíritu necesita controlar la impaciencia y la ansiedad. Deberá asumir responsabilidades y cumplir con ellas, sin dejar las cosas al azar.




HIJOS DE ANUBIS



Del 16 de diciembre al 15 de enero

Planeta: Saturno
Símbolo: Anubis, el Chacal
Palabra de poder: Yo uso
Simbología:
Es el Dios de la Muerte, titulado 'Soberano de la Tierra Sagrada'. Simboliza devoción y dedicación.
Características:
1. Es valiente y pacífico, nunca pelea, salvo que se sienta atacado y necesite defenderse.
2. Son metódicos, confiables y pacientes.
3. En la intimidad es fiel, lento y necesita tiempo para revelar sus sentimientos. Necesitará admirar a su pareja para amarla.
4. Pase lo que pase, suelen ser fuertes y luchadores, por lo que conseguirán ganar muchas batallas, con esfuerzo y persistencia..
Planeta regente:
Es Saturno, que lo dotará de sabiduría, madurez y paciencia.
Objetivo de vida:
Nacido para imponer orden, paciencia, organización, respeto, tradiciones y además para trabajar con dedicación. Su misión es dirigir a personas más débiles y transmitir seguridad y confianza a quienes lo necesitan.
Cualidades:
Poseerá un sentido práctico y realista de la vida que le permitirá solucionar problemas. Su estilo es serio por lo que proyecta confianza y respeto en las personas. Posee gran capacidad para organizar y dirigir.
Defectos:
Es testarudo y alberga fuertes prejuicios. Aunque es introvertido, la energía que posee lo convierte en un excelente orador. En asuntos del corazón, puede ser muy ingenuo y poco romántico.
Misión para evolucionar:
Su espíritu necesita relajarse, ser flexible y disfrutar más de la vida. Deberá ser menos pesimista y demostrar afectos. Tendrá que superar el pesimismo y la rigidez de sus pensamientos, el rencor y la exagerada preocupación por lo material.

lunes, 7 de febrero de 2011

FULBO
















CONTRATAPA › ARTE DE ULTIMAR

Ubi sunt

Por Juan Sasturain

Dónde estarán, pregunta la memoria,
las salvajes destrezas del potrero.
Cómo fue, en qué último entrevero
por Lugano o en Puente de la Noria

se hicieron polvo, pasaron a la historia
el caño, la gambeta y el sombrero.
En qué gajo dejaron, de qué cuero,
las huellas del adiós a tanta gloria.

No murieron. Los últimos cultores
de tales ritos –nos lo dice Olé–
emigraron. Hoy son los portadores

de un arte arcaico de pelota al pie
que ya no existe acá ni alrededores.
No consuela mirarlos por tevé.

domingo, 6 de febrero de 2011

Asumamos pronto el cómo






"¿Cómo Somos?



Como un niño acorbadado



con el andador cansado



por temor a echarse a andar.



Somos, en el fondo, solidarios



más al fondo muy otarios



y muy piolas más acá.



Vamos, aprendamos pronto el cómo



de asumirnos como somos



o no somos nunca más."



Eladia Blázquez






Aprendamos pronto el cómo (Fragmento)




(...) Siempre se nos ha inculcado que no tenemos identidad, que sólo somos una réplica deforme y devaluada de otros “seres superiores” a los que imitamos mal. Sucede que crecimos dentro de la concepción de que somos un crisol de razas y hemos vivido desperdigando nuestros santos y señas en diferentes cubículos sin unificarlos bajo la común denominación de ser argentinos. Entonces, nos pasamos dos siglos de supuesta independencia tratando de pertenecer a la sociedad europea, espiando y parodiando sus costumbres y sus modas, y mirando desde el hombro a nuestros vecinos latinoamericanos, casi con desprecio, considerándonos superiores y mejores.
De ese modo, renegamos del sueño de muchos antecesores que deseaban ver la gran patria latinoamericana y traicionamos, también, nuestros orígenes.
Lo cierto es que hemos caído en el pecado de soberbia, el más terrible de los pecados capitales. Y hemos incurrido en el olvido de una regla fundamental: ser de verdad.
Lentamente, nos fuimos convirtiendo en el país del TODOVALE, donde no hay ley, norma o principio que no amerite ser transgredido, violado o ignorado. Pertenecemos a una nueva raza humana, “la de los piolas”, que a través del humor hemos dejado infiltrar la inmoralidad. Al fin, con un chiste, todo pecado de acción u omisión puede ser perdonado u olvidado.
Recordemos dos frasecitas que hemos acuñado: Roba pero hace y Todo hombre tiene su precio. ¿Qué son, sino la legalización del delito, de la corrupción?
(...) Y a pesar del descrédito en que ha caído la clase política, subsiste en el inconsciente colectivo algo así como un temor reverencial por el funcionario público, en lugar de tener presente que sólo nos representan y, por lo tanto, están a nuestro servicio. Lo que ocurre es que la opinión pública es demasiado fluctuante y manejable, con escasez de criterio y sentido común. Y en una eterna adolescencia continuamos eludiendo responsabilidades.
Cuando una persona menciona valores como la honestidad, la sinceridad y la dignidad, debe soportar sonrisas socarronas y descalificaciones. (...) No sé si todos somos conscientes del daño que este “modus operandi” ha ocasionado en nuestra forma de vida. Antiguamente, la palabra empeñada era sagrada y el honor la mayor gloria que una mujer o un hombre podían ostentar.
(...) Otra consecuencia fatal de esta descarada inmoralidad en la que estamos inmersos, es la sensación de desamparo que sentimos frente a un inconveniente serio cuya solución no depende de nosotros. ¿A quién podemos recurrir que sea confiable, expeditivo? ¿A quién que cumpla con su deber y se ocupe de defender al prójimo? ¿A quién que no nos estafe? Y aquí entra en acción la señora burocracia -cara visible y desagradable si las hay- de todo un sistema perverso. En esa burocracia confluyen, sin tapujos, la ineptitud, la mala voluntad, la falta de solidaridad, el incumplimiento de los deberes y, digámoslo sin eufemismos, la tan mentada viveza criolla y la no menos telúrica vagancia, además del hecho consuetudinario de quedarse con el vuelto mientras los otros miran a un costado.
(...) En los últimos años hemos incorporado a nuestro léxico cotidiano, tres palabras que se ha vuelto imprescindible usar para expresar el estado actual de las cosas: trucho, transar y zafar. ¿Qué connotan? Falta de autenticidad, negocios sucios, poca seriedad, improvisación. Quizá sean una dolorosa síntesis de nuestra realidad.

Olga Liliana Reinoso

sábado, 5 de febrero de 2011

MAFALDA (enviado por Darío)











VIVIR DESPEINADA

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad… El mundo está loco.. Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.

Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.
Es ley de la vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Peinate, ponéte, sacate, comprate, corré, adelgazá, caminá derechita, ponete seria…

Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuándo me van a dar la orden de ser feliz?

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres:

Entregate, Comé rico, Besá, Abrazá, Hacé el amor, Enamorate, Relajate, Viajá, Saltá, Levantate temprano, Corré, Volá, Cantá, Ponete linda, Ponete cómoda, Admirá el paisaje, Disfrutá,

y sobre todo, dejá que la vida te despeine!!!!

Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

DESPOJO



PARTE DE LA TIERRA

por Olga Liliana Reinoso

Tal vez porque siempre me dolieron las injusticias, tal vez porque aborrezco los abusos y a los abusadores, tal vez porque todo lo que se obtiene por la fuerza y no por mérito y derecho, me rebeló desde pequeña, es que fui construyendo casi como autodidacta, en contra de la historia oficial y de los prejuicios instalados, mi idea acerca de las culturas preexistentes en tierras americanas, antes de la llegada de los conquistadores.
Luego, fui nutriendo esa postura incipiente con lecturas de opiniones vertidas por personas sensatas y autorizadas, además de libros serios que comenzaron a mostrar la verdad histórica. Aquella historia que se cuenta desde otro lugar, no desde los ganadores. Porque “si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia…”
Por tal motivo, siempre les hablaba a mis alumnos desde esa postura. Sin embargo, aún con las mejores intenciones, se pueden cometer errores conceptuales y es preciso tener capacidad de autocrítica para reconocerlos y corregirlos.
Con el deseo de poner las cosas en su justo lugar, me he referido a los aborígenes como los verdaderos dueños de la tierra. Y eso fue precisamente lo que le comenté a un descendiente de mapuche, cuya reacción fue la siguiente.
- Terrible error, señora.
Yo no entendía nada y ante mi estupor, aclaró.
- Nosotros no somos los dueños de nada, somos parte de la tierra. Nunca incorporamos la idea capitalista de propiedad privada, porque la tierra es nuestra madre, es la que nos alimenta, pero no nos pertenece.

Entonces recordé aquella carta magistral escrita por Seathl, jefe piel roja de la tribu Dwarish al presidente norteamericano en 1885, ante una propuesta de compra de tierras de la tribu: (…) “¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esta idea es extraña para nosotros. Si hasta ahora no somos dueños de la frescura del aire o el resplandor del agua… Cada parte de esta tierra es sagrada para mi gente. (…) Nosotros sabemos que el hombre blanco no entiende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra es lo mismo que otra: porque él es un extraño que viene en la noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga. Y cuando él la conquista, sigue adelante. Él deja atrás la tumba de sus padres y no le importa. Él apuñala la tierra de sus hijos y no le importa. (…) Su Dios es el mismo Dios nuestro, esta tierra es preciosa para Él (…)
Supe, en ese preciso instante, que me habían dado una lección de sabiduría y humildad. Y como tal, la atesoro.
También comprendí lo difícil que resulta que personas pertenecientes a diferentes culturas puedan ponerse de acuerdo en algunos aspectos que implican tan diferente cosmovisión. Pero creo que es ahí cuando debemos poner a prueba nuestra tolerancia y, especialmente, tratar de ponernos “en el cuero del otro” para acercarnos a un mínimo de comprensión.
Aprendí por qué no quieren que los llamemos indios, ya que ese nombre proviene del conquistador y que la palabra huinca o winca no significa blanco o cristiano, sino usurpador.
Y llegué a la conclusión de que aquellos comienzos nefastos marcaron el destino de esta sufrida Latinoamérica: eternamente violada, usurpada y explotada. Si los argentinos nos sintiéramos parte de esta tierra no permitiríamos que Benetton, norteamericanos varios, el mismísimo Tinelli y tantos otros, siguieran apoderándose de las tierras y despojando a la comunidad aborigen que allí habita.

viernes, 4 de febrero de 2011

Querido Benedetti

LLave Dos - Mario Benedetti
¿Qué podré abrir con esta llave?
el alma de un atávico indigente?
el portón enrejado de una empresa?
el corazón de una mujer insomne?

hay tantas patrias del misterio
que están cerradas como efigies
y que tal vez ya no se abran

a veces toco un picaporte / porque sí
o empuño una ganzúa /por qué no
y de antemano sé que no podré abolir
aquel remordimiento / tan sin nubes
que me marcó todo el ayer

qué podré abrir con esta llave?
aquel viejo gimnasio del azar
con trapecios de cándidas preguntas
de los que nunca me arrojé al vacío?
o aquella oscura misericordia
que me legaron los abuelos?

siento nostalgias peregrinas
en mi taller de abrazos / en mis labios
podré con esta llave
entrar en los amores del crepúsculo?
Ojalá amemos sin bochorno
ojalá amemos
Ojalá.

http://www.fotolog.com/antiguavidamia_1/56895555

jueves, 3 de febrero de 2011

Enviado por Eduardo

El verdadero valor de un regalo no puede ser medido por su precio. En esto, casi todo el mundo está de acuerdo. El valor de un regalo, de un auténtico regalo -cuando éste es oportuno, considerado, bien elegido, o entregado como señal de verdadera amistad y amor- no puede cuantificarse en ninguna suma monetaria. Quien lo ofrece hace entrega de una parte de sí mismo: este tipo de regalo representa la "porción de su historia" dedicada a pensar en quien lo recibe y en la búsqueda y elección de un objeto que de cuenta de sus sentimientos.

Rikkyu-No-Sen, el más grande maestro de ceremonia del té de Japón, ha establecido una tradición que ejemplifica un "verdadero regalo": el anfitrión que ha invitado a un amigo a tomar el té, decora su habitación con perfume de flores y con una inscripción caligráfica celebrando su amistad. En el refinamiento del texto que escribe reside la ternura del acto de regalar y, también, el valor -la generosidad- del presente. Incluso un pequeño regalo puede ser enorme en afecto, gentileza y reconocimiento.




Club de la Efectividad
Aprendemos a regalar... afectivamente.



“La humanidad debe recordar
que la paz no es un regalo
de Dios para sus criaturas.
La paz es el regalo que nos hacemos
los unos a los otros.”
- Elie Wiesel –

Enviado por Estela Filippini







El orador (jefe de psiquiatría en Stanford) dijo, entre otras cosas, que una de las mejores cosas que un hombre puede hacer por su salud es casarse con una mujer, mientras que una mujer, una de las mejores cosas que puede hacer por su salud es cultivar su relación con sus amigas. Al principio, todo el mundo se rió, pero hablaba en serio.

Las mujeres conectan entre ellas de manera diferente y se proporcionan sistemas de apoyo que las ayudan a lidiar con el estrés y las experiencias difíciles de la vida. Físicamente, esta cualidad "tiempo para las amigas" nos ayuda a fabricar más serotonina -un neurotransmisor que ayuda a combatir la depresión y puede producir una sensación general de bienestar. Las mujeres comparten sus sentimientos, mientras que los hombres a menudo se relacionan en torno a actividades. Ellos raramente se sientan con un amigo a hablar de cómo se sienten acerca de cualquier cosa, o cómo va su vida personal. ¿Trabajo? Sí. ¿Deportes? Sí. ¿Coches? Sí. ¿Pesca, caza, golf? Sí. Pero ¿sus sentimientos? Muy pocas veces. Las mujeres lo hacen todo el tiempo. Nosotras compartimos desde nuestra alma con nuestras hermanas y, evidentemente, es muy bueno para nuestra salud. El orador dijo que dedicar tiempo con una amiga es tan importante para nuestra salud general como el jogging o ir al gimnasio.

Hay una tendencia a pensar que cuando estamos "haciendo ejercicio" estamos haciendo algo bueno para nuestro cuerpo, pero que cuando estamos hablando con nuestras amigas, estamos perdiendo el tiempo y deberíamos estar ocupadas de forma más productiva. No es cierto. De hecho, dijo que el no crear y mantener relaciones personales de calidad, con otros seres humanos, ¡es tan nocivo para nuestra salud física como fumar! Por lo tanto, cada vez que nos sentamos a charlar con nuestra amiga, date unos golpecitos en la espalda y felicítate por estar haciendo algo útil para tu salud. De hecho, somos muy muy afortunadas. Así queeeeee... brindemos por la amistad con nuestras amigas. Evidentemente, es muy bueno para nuestra salud.

miércoles, 2 de febrero de 2011

LA ENVIDIA







LA ENVIDIA: CONFESIÓN SECRETA DEL FRACASO PERSONAL


Hace un tiempo charlaba con amigos acerca de la envidia y decidí investigar, porque me gusta tocar sabiendo y no tocar por tocar.
Así, descubrí que la envidia es el peor de los pecados capitales porque el resto tiene un buen lado opuesto: soberbia/autoestima; pereza/descanso y así sucesivamente. La única excepción es la envidia. Para la envidia nunca hay buen lado posible. Por eso tantos la disfrazan. Jacinto Benavente dice: “Es tan fea la envidia que siempre anda disfrazada, y nunca más odiosa que cuando pretende disfrazarse de justicia”.
Etimológicamente proviene del vocablo latino invidia: mirar con malos ojos. Unamuno la explicaba como in – vidiare: Un no ver. No ver los méritos propios. Y sentir tristeza ante el bien ajeno al que se considera un mal propio. Se tiende a valorar en los demás aquello que nos falta sin ponernos a pensar en todo lo que tenemos. Si de noche lloras por el sol no verás las estrellas (R. Tagore).
Suelen ser envidiosos los ambiciosos de honores y puede darse tanto en las personas físicas como en los grupos o colectividades.
Por envidia mató Caín a Abel. Por envidia Colón regresó encadenado a España.
Ovidio se manifestaba así sobre el envidioso: “Vuélvese pálido el rostro, mústiase todo el cuerpo, incapaz de recto mirar, la dentadura cubierta de sarro, de bilis el pecho, de veneno la lengua”.
La envidia –según Melanie Klein- no soporta la energía creadora. Sin embargo, un mensaje negativo que solamente aporte al receptor la inutilidad de su existencia, además de la agresividad psicopática de quien perdió el tiempo emitiéndolo, puede resultar muy positivo si uno lo sabe leer sin caer en la trampa. Porque nos abre los ojos, nos hace mirar de otra manera al que así actúa y revela su actitud destructiva que estaba escondida detrás de una máscara social. Para decirlo claramente, la envidia desenmascara las miserias humanas.
Dicen los especialistas que, además, puede crear ansiedad, trastornos del apetito y del sueño, y diversas alteraciones más.
El envidioso adopta una postura defensiva que se traduce con modos irónicos, altaneros, fríos y distantes, e incluso, de menosprecio hacia los demás. Y parece ser que la envidia más perniciosa es la que sentimos del hermano, amigo, del compañero de estudios o trabajo, del vecino, porque simplemente han aprovechado mejor sus oportunidades. Sería maravilloso extraer del éxito ajeno conclusiones adaptables a nuestra manera de ser.
El envidioso nunca reconoce, ni siquiera en su fuero íntimo, que padece envidia. Porque denota un sentimiento de inferioridad que no se debe a todo aquello que carece sino a que no sabe valorar lo que tiene. Y entonces se esconde, jamás da la cara, repta a través de la murmuración, pero siempre a espaldas de quien se quiere lastimar o “sacarse de encima”. El envidioso usa la estrategia de sembrar dudas sobre la persona a la que desea perjudicar. No dice las cosas directamente sino que las envuelve en el papel celofán de la sospecha para que haga el mayor ruido posible.
La envidia es el mal de los débiles de espíritu que también tienen enfermo el corazón. Por eso caen en otras faltas como la difamación, la calumnia y la alegría perversa del mal ajeno.
Hay que tener cuidado porque muchas veces, sin saberlo, estamos a merced de los envidiosos. Aunque, volviendo a Unamuno, no se puede vivir si no se es envidiado y envidioso por aquello de que si la envidia fuera tiña...
De una hipotética carta de la humildad a la envidia extraje estos párrafos:
“Por envidia se le despoja de dignidad a la persona honrada.
Por envidia se levantan falsos testimonios.
Por envidia se ponen “zancadillas” a compañeros confiados.
Por envidia se arremete contra un inocente.
El envidioso envidia al pobre porque vive sin ataduras; envidia al rico porque puede disfrutar de todo; envidia al bueno, porque su bondad atrae a las personas; envidia al malo porque cree que su maldad lo hace feliz; envidia al inteligente porque lo cree superior a él; envidia al necio porque piensa que es feliz en su ignorancia... El envidioso siempre encuentra motivos de envidia…”
Hay un proverbio árabe que reza: Castiga a los que tienen envidia, haciéndoles bien.
Y un hermoso consejo que alguna vez leí: No intrigue, no sea chismoso, haga méritos trabajando honradamente, aprenda a elevarse por sí mismo sin voltear a nadie. Los méritos quitados a los demás no se suman a los propios.

MEMPO GIARDINELLI


CONTRATAPA › SE MURIO EL VIEJO GOMEZ

Ignacio Xurxo, tardíamente in memoriam






Por Mempo Giardinelli

Me lo dijo Orlando Barone hace un par de semanas, en el Canal 7: “¿Supiste que falleció Ignacio Xurxo?”. Me dejó helado, y más porque –comentó Barone– murió hace casi tres meses.

Tantos amigos comunes que tuvimos, tantos autores y autoras que con Ignacio publicamos en Puro Cuento, durante años, y sin embargo nadie me avisó, nadie me dijo nada. No es queja, sino constatación: vivo lejos de Buenos Aires y eso, se sabe, en este país es como vivir lejos de Dios.

No leí el pequeño obituario en La Nación justo ese día, primero de noviembre. Y además estaba claro que entonces casi todo el país lloraba a Néstor Kirchner. Qué iba a haber lugar para llorar al Viejo Gómez, como algunos llamábamos a ese gallego inigualable: Ignacio Gómez Xurxo, natural de Vigo, hijo de ignotos inmigrantes y llegado a la Argentina siendo un niño.

Tenía justo 80 años cuando murió. Periodista y narrador, tipo derecho y leal como ya no se fabrican, había publicado muy poco pero leído muchísimo. En 1970 su primer libro de cuentos obtuvo un premio municipal y fue reeditado más adelante como Tahití y otros cuentos. Un librazo, hoy inconseguible.

El texto que daba título a esa colección, precisamente, fue incluido en una antología titulada Los grandes cuentos del siglo XX, que se publicó en 1979 y donde compartió cartel con cuentos de Borges, Cortázar e Isidoro Blaisten. Pero no le gustaba hablar de esa época. Aunque desde comienzos de los ’70 escribía ocasionalmente en las páginas culturales de La Nación y de Clarín, durante los años de plomo había tenido que sobrevivir coordinando talleres literarios y escribiendo en revistas culturales toleradas por la dictadura.

Yo lo conocí en 1984, cuando regresé a la Argentina y le traje una carta del gran cuentista Edmundo Valadés, que era su cuate, amigo y valedor, como se dice en México. Es curioso cómo los caminos de la literatura a veces se entretejen: cuando me exilié fue Eduardo Gudiño Kieffer quien me conectó, carta mediante, con Don Edmundo, que fue mi primer amigo mexicano; de igual modo fue éste quien me conectó con Xurxo cuando regresé.

Altísimo, calvo y miope, Shursho –como le decíamos– me fascinó de inmediato quizá porque era un hombre tan humilde, tan sabio y tan sabrosamente ácido e irónico como jamás vi otro igual.

Fuimos amigos entre 1986 y 1992, años en los que nos vimos casi a diario. Porque él fue, aunque ninguna necrológica porteña lo habrá dicho, el jefe de redacción de Puro Cuento.

Por eso ahora yo podría decir que fue mi brazo derecho en la revista, pero no, me quedaría corto. Porque Ignacio fue además uno de mis maestros. Nadie sabía de cuentos como él. Nadie había leído tanto cuento de todo el mundo.

Amigo de Blaisten y de Cacho Costantini, podía iluminar la obra de Alvaro Cunqueiro o la de Rosa Chacel, a quienes conocía en sus detalles más profundos. También conocía todo Borges hasta en sus más recónditos aspectos y era capaz de disertar con autoridad sobre Conrad o Rulfo, Chejov o Stevenson, Herminia Burana, Cortázar o Asencio Abeijón. Escéptico incurable y tanguero de ley, por si fuera poco, Xurxo escribió también Una luz de almacén, deliciosa biografía de Edmundo Rivero que publicó Emecé en 1982.

Dueño, encima, de una prosa perfecta que hubiese merecido mejor suerte si él mismo no hubiera hecho todo lo posible para que así no fuese, prefirió ser siempre un escritor escondido, un narrador secreto y nunca supe por qué. Tampoco quería hablar de eso; jamás lo hizo, al menos conmigo. Tipo raro y de cerriles silencios, era capaz de pasarse muchísimas horas sin pronunciar palabra, sólo leyendo cuentos. Adoraba el género, lo teorizaba como nadie y podía armar una cuadrícula equilibrada de la revista en media mañana.

Ignacio fue mi apoyo más firme y más leal en aquella aventura de rescatar y publicar cuentos de calidad en un país que parecía resistirse a crecer, sometido como estaba a inexplicables suicidios electorales, crisis económicas feroces, carapintadas contumaces y una memoria que había que consolidar a cada paso. Su consejo siempre sano y desinteresado, la sensatez de su sentido común y su agudeza y olfato eran un tesoro invalorable que teníamos en la revista.

Ahora, casi veinte años más tarde y mientras escribo todo lo anterior, siento que en la literatura argentina de pronto hay un vacío irremediable. Que ni el canon ni el mercado, siempre atentos a cualquier pendejada, sabrían reconocer.

Pero créanme: aunque aparentemente no se note, en el universo del cuento literario de este país hoy todo está despoblado.

Aunque la rueda ruede y siga rodando, como debe ser, hay un enorme vacío porque se nos murió el Viejo Gómez.