domingo, 5 de octubre de 2014

HUYE




En la orilla de las despedidas
hay cuencos con mi llanto.

Y yo, apenas, soy un ángel torturado.

Vete ya. Apura el paso
no vuelvas a mirarme ni con lástima.

Huye de mí. La tarde viaja rauda.
Te esperan otros cielos, otros árboles.


Te están llamando desde el sur del alma.

sábado, 4 de octubre de 2014

ME PONE ALAS





- Ya van a ver cuando salga volando.
Así decía Lorena cada vez que las enfermeras le daban la medicación en la boca y cerraban su habitación con cuatro llaves.
Esa mujer era tan peligrosa... Tal vez su boca roja o sus senos salpicados de azahares o el brillo alucinante de sus ojos morenos presagiaban tormentas que los seres comunes temían enfrentar. Ella era como un pichón con las alas heridas, soñaba con el cielo, con el aire irredento de los atardeceres y con la grupa apasionada de un horizonte sin domar.
Nunca aprendió a mentir ni a disfrazarse, por eso odiaba el carnaval y los desfiles. Creía firmemente que al amor hay que soltarlo para que se expanda y roce con su túnica todas las pieles, ásperas, transparentes, aceitunadas, malheridas, todas. Que aquel que niega un beso comete un pecado capital que deberá pagar con mil besos. Ella creía en la poesía y en la entrega. Por eso representaba un verdadero peligro para las almas menudas que habían renunciado a la trascendencia. Molestaba, como un abejorro molesta en las siestas bajo el parral. De modo que todos estuvieron de acuerdo en que había que encerrarla. Así la iban a calmar: la soledad, el encierro, la indiferencia y el olvido eran armas letales para cualquier mortal. Pero Lorena no era una cualquiera. Y pobló su soledad con duendes de todas las historias que había escuchado en su vida y convidó a una fiesta de alas a millones de pajaritos que habitaban en su inconsciente y abrió de par en par su corazón para entablar una amistad disparatada con todas las mujeres del pabellón y levantó murallas de recuerdos para honrar la Memoria. Pronto se dieron cuenta de que era un caso difícil, complicado. Y la idea fue tomando forma tácitamente entre los miembros del personal. Después de todo vamos a ayudarla a cumplir su sueño, se disculpaban.
Entonces, en un atardecer violeta habitado por susurros y perfumes, abrieron la ventana del cuarto de Lorena y la ayudaron a subir.
-          Volá, Lorenita, volá.

Lorena sonrió, desplegó sus alas y con un profundo suspiro se lanzó hacia el cielo que, orondo, la recibió en sus brazos.






Todos los días

Todos los días son últimos días,
últimos besos, últimas caricias.

Día tras día mueres,
se abre un surco
en tu mejilla de soportar el viento.

Siempre, todos los días son el último
y también el primero, el más perfecto.

Todos los días pierdes una lágrima
un reloj, un paraguas, un poema.

Todos los días te vas despidiendo
de los demás y de vos mismo.

Todos los días,
sin remedio ni excusa,

son el único, el último, el primero.

NAUFRAGIO

Boca de decir sí
ardiente boca
cóncavo recipiente
desmesura
cuenco de luz
relámpago oportuno
pincelada  fatal de terciopelo
potro que se encabrita en la hondonada
Para ascender al sol de una palabra.

Tu saliva es un mar en miniatura
Donde quiero nadar

Pero naufrago.

jueves, 2 de octubre de 2014

PODER


Puedo dar vuelta al mundo
puedo robar el sol
puedo traer la luna de satén
y posarla en tu almohada.
Puedo subir al Himalaya
desgajarme como una naranja
-animal malherido en la jungla del miedo-
puedo ser fuego visceral
bahía o estrecho
puedo dejar mi sangre en un graffiti
aullar todas las noches de tormenta
ser un relámpago insensato
o una flor perdurable.
Puedo ser el abismo el mar el río la sierra
amanecer en tus pestañas
con un susurro luminoso
abrazarte con esta enredadera
y besar uno por uno tus cristales.

miércoles, 1 de octubre de 2014

VUELO

La vida pasa
la vida es corta
solo me importa
que me acaricies.
No desperdicies
de tu mirada
la bocanada
de la ternura.
Si en la premura
de un espejismo
no sos vos mismo
nada te queda.
Yo, mientras pueda,
daré hasta el alma
por ser la calma
de tu desvelo.
Seguime el vuelo
gorrión amado
por el costado
de la osadía.
Que se va el día
como un secreto.
Aceptá el reto:
seguime el vuelo.

A QUEMARROPA



La poesía no es una niña cauta
de pasos recatados.
No es un día de otoño
ni un discurso vacío.
La poesía no es trampa
fraguada en los despachos.
Pero es revolución
y alborota la sangre.
Porque es vida y transita
las regiones ocultas de los despalabrados.
Para que no haya tregua
para que no descansen
los locos hacedores de paz y de justicia.
La poesía es fusil
detonando palabras.
Y debe y puede y quiere
disparar sin piedad
a quemarropa

Sobre tu indiferencia.


Ilustración: Adriana Tobio