martes, 27 de diciembre de 2011

CHE



CHE

Tu estrella fue creciendo, compañero,
para alumbrar mi vida.
Te fui amando despacio
descubriéndote a tientas
oyendo y desoyendo la leyenda
y haciendo con mis manos
la verdadera historia del hombre irrepetible.
Amado hasta la muerte
y después de la muerte
multiplicado en cada corazón sencillo.
Y vi como tus huesos surgían refulgentes
del barro del olvido
que se hizo arcilla fértil
para poblar de sueños la infinita vasija
del pueblo maniatado.
Creciste, comandante, como un sol gigantesco
que entibió cada pecho.
Y organizó este caos.
No pudieron con vos
ni la mentira ni la desmemoria
ni pudieron las balas asesinas.
Tu fuego visceral las fue cremando
mientras te alzabas como una cordillera.
Hoy mis hijos te nombran y se asombran
del coraje y de la entrega plena.
Hoy mis hijos te quieren.
Y siguiendo tu huella
van a llegar por fin
al hombre nuevo.

©Olga Liliana Reinoso

viernes, 23 de diciembre de 2011

ROMANCE INFANTIL



Un palacio solariego
fue la casa de mi infancia
del cual sobrevive en mi alma
su frescura y su fragancia.
Aquel jardín encantado
donde mi niñez princesa
compartía horas con duendes
que surgían de las cepas.
Un camino al infinito
con ramas entrelazadas
me cubría de las lluvias
y de las personas malas.
Yo viví en un paraíso
con mis padres sacrosantos
todo era de azul perfecto
no existían sobresaltos.
Aunque era una niña sola
-no tenía mis hermanos-
mi imaginación frondosa
siempre me hubo acompañado.
Puntuales, los Reyes magos
cumplían todos mis sueños
mayo vestía de fiesta
para mi seguir creciendo.
Aprendí de los silencios
del atardecer campero
y la llanura infinita
me dejó su laxo beso.
Fui una niña solitaria
fui feliz con mis ideas
y preservo de aquel tiempo
toda la buena madera.
Después fue pasando el tiempo
y reconocí el engaño
descubrí que mis sentires
sólo eran recuerdos vagos.
De aquella niña sumisa
me convertí en amazona
la vida fue un cachetazo
y yo rodé por la lona.
A mi ternura creciente
la envolví con siete velos
para que nadie supiera
el tamaño de mi miedo.
©Olga Liliana Reinoso

jueves, 22 de diciembre de 2011

NATIVIDAD



Estupor de vivir
en eclipse de amor
opacidad de seres
que oscurecen el sol
y no hay ángel ni dios
que nos pueda guardar.
La soledad humana es el estigma
pero es también la reivindicación.
Buscarse y encontrar
en la turgencia de la sangre
un glóbulo de luz
algún refugio.
Si el universo estallara
ante la esquirla fatal
de una palabra
el beso primigenio
lo reconstruirá.

©Olga Liliana Reinoso

martes, 20 de diciembre de 2011

INFIERNO I y II



Estos tres días que faltan
son la antesala del infierno
después comprobaré
si el fuego quema o petrifica.


Hoy el día amaneció
color sangre
el dedo del amanecer
apuntó justo al corazón
pero la bala
suspendida en el aire
espera la orden final
o la respuesta salvadora.

tecnology

CELULAR

Llegaste hasta mis brazos
como un recién nacido
con toda mi ignorancia
en posición fetal.
Yo, madre primeriza
no entendía tus señales
temblaban tus sonidos
y me hacían temblar.
Despacio, paso a paso
fui abriendo tus secretos
mi risa se hizo franca
al poder descifrar
tu llanto sostenido
tus primeras palabras
los mensajes deseados
que me hacían gozar.
Hay quienes te detractan
quienes no quieren verte
le temen al progreso
a su aluvión voraz.
Pero yo he descubierto
tu magia y tus encantos
la feliz aventura
de poder conversar
con los seres amados
por lejos que se encuentren
tu minúsculo cuerpo
me los trae hasta acá.
Por eso te defiendo
te llevo a todos lados
te cuelgo de mi cuello
como un corazón más.
©Olga Liliana Reinoso

MINOTAURO

El minotauro hermafrodita
me mira con ojos desmemoriados.
No le importa quién soy:
ni Ariadna, ni Teseo
ni siquiera los jóvenes del sacrificio.
Soy su hija.
Y ella mi madre toro:
me parió para eternizar el suplicio.
Ahora es inimputable
su cabeza sólo retiene olvidos
pero cada cornada
cada coz en mi cuerpo
son una llaga intermitente
que no para de gritar.
Me duele no quererla
tanto como no haber sido querida.
Tuve que tejer mi propio hilo
armarme hasta los dientes
para extirpar mi maltumor.
No comprendieron
-los demás nunca comprenden-
no pueden ver el cristal de mi alma hecho añicos.
Una culpa agusanada trepa por mis ramas
me ahoga, me mancha
temo que Minos se enfurezca
y arroje mis raíces al abismo
antes de abandonar el laberinto.
©Olga Liliana Reinoso

























IRONÍAS OCTOSÍLABAS

Es dulce como el arándano
me habla en un idioma extraño
comentan que es castellano
pa`mí le han hecho algún daño.
Tiene un entusiasmo a ultranza
se prende en toda tarea
y no para de insistir
aunque se la vea fulera.
tiene waterproof el alma
por eso se fue a la mar.
©Olga Liliana Reinoso – La Pampa, Argentina

Payada del que se fue

El poder mata y destruye
corrompe el cuerpo y la mente
hace caer a la gente
en una trampa mortal.
Él se subió a un pedestal
que lo transformó en demente.

Por eso sabe fulero
el gusto de la derrota
o es que no tiene pelotas
para aceptar que ha perdido
entonces pega alaridos
porque quiere dar la nota.

Nunca le importó la patria
aunque diga lo contrario;
porque no somos otarios
no nos volverá a estafar,
pero supo defraudar
a todos sus partidarios.

Huyó como Sobremonte
y aunque se fue haciendo alarde
sabemos que está que arde
porque no ganó en primera.
Podrá decir lo que quiera:
así actúan los cobardes.
©Olga Liliana Reinoso – La Pampa, Argentina