Utéricas, clitorisadas:
el espejo oscuramenta el alma que el maquillaje esconde. En el leve pasadizo
que va desde los ojos hasta la mirada, se avejentan, se amedrentan, se
sinceran. Oh, difusa verdad de los cristales que suele mentir con decoro a
quien se lo permite.
Ellas son así:
cristálidas, fragilentas, tan desamparadas y embarazadas de su soledad.

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Bienvenida. Te deseo mucha suerte.