jueves, 26 de enero de 2012

APOCADA ELIPSIS



No volverá la flor a bailar su desnudez
no dará su corola en sacrificio
no exhumará perfumes
en campos devastados.
No volverá la mariposa a copular
con la mañana
no besará en la boca a la agónica rosa
ni lucirá un clavel en el ojal
durante el baile de disfraces.
No volarán las manos
sobre el cerebro azul del Aconcagua
ni con los pies sangrantes
ascenderán al podio.
No habrá palabras para nombrar la noche
ni subterfugios, canales o ventanas.
En su lugar habrá un silencio sucio
un aletear resquebrajado de mentiras
una espina dorsal en el último cactus
un saltimbanqui hijo de la sudestada
con un eclipse travestido
corazón de harapos, manos ciegas
currículum vitae del vacío.
No habrá nada que haber
habrá que debe
el salario de dioses melindrosos
y un óvulo de pus en la vagina
de una luna en metal prostituida.
¿Dónde se irán tantos pasos perdidos?
¿Dónde la estatua vil de un genocida
que seguirá matando desde el mármol?
No existirá ni el miedo
ni la palabra miedo
sólo un fusil de sol envenenado
que acertará en el blanco
del único suicida.
En el arca refugio
aves rapaces
extirparán especies y parejas.
Alguien cantará el himno
allá a lo lejos
y el referí habilitará el partido.
©Olga Liliana Reinoso
26 de enero de 2012

1 comentario:

  1. Todo tiene justeza en el recuerdo, pero hay que mantenerlo vivo.

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Bienvenida. Te deseo mucha suerte.